Mario Sánchez P. [email protected]
La Contraloría General de la República (CGR) ordenó realizar de manera urgente y especial, una auditoría en el Instituto Nicaragüense de Seguros y Reaseguros (Iniser), para investigar los detalles de la transferencia de 2 millones de dólares de esa entidad pública al hondureño Juan Marinakis, por orientación del Presidente Arnoldo Alemán.
La auditoría, según Francisco Ramírez, vicepresidente de la Contraloría, deberá comenzar el jueves 2 de noviembre. La principal búsqueda será confirmar quién del gobierno ordenó la transferencia de los dos millones de dólares a Marinakis.
Por su parte, el ex Presidente Ejecutivo de Iniser, Luis González, declaró a LA PRENSA que él habló con el Presidente Arnoldo Alemán el año pasado y le advirtió que Juan Marinakis creó un severo problema institucional al no cumplir con la entrega de los Certificados de Depósito, en correspondencia a dos millones de dólares que este último había recibido.
En esa oportunidad, la única en la que habló con el mandatario Alemán, González recordó que el presidente le reiteró que Marinakis era de su confianza. No obstante, le aseguró que “estamos presionándolo (a Marinakis) para que cumpla” y cortó la conversación.
Después de esa vez, a pesar de múltiples intentos, nunca pudo siquiera hablar por teléfono con el Presidente Alemán. Hasta casi al finalizar septiembre de 1999 fue que David Castillo, Secretario de la Presidencia de la República, llamó a González a una reunión.
En esa cita, según dijo González a LA PRENSA, le explicó detalladamente a Castillo la realización de la operación financiera fallida con fondos del Iniser, que hizo por órdenes de Alemán.
FUERTE DISCUSION ENTRE GONZALEZ Y MARINAKIS
Según expresó a Castillo, González exigió vía telefónica a Marinakis que le entregara los certificados de valores, que respaldarían la inversión millonaria. Finalmente Marinakis vino a Managua y lo visitó en Iniser, donde discutieron fuertemente.
Pero Marinakis no le entregó los certificados de depósito, sino que “me entregó un pagaré de la Sociedad General de Valores S.A. (Sogeval)”, expresa González en la carta que entregó a la firma auditora internacional Grant Thornton Nicaragua.
Al recibir ese documento, González Ramírez afirma: “Yo le reclamé fuertemente que él (Marinakis) no estaba cumpliendo con lo acordado. Después de varios alegatos, quedó en enviarnos los certificados de depósitos de bancos comerciales de Guatemala”.
Los reclamos hechos por González a Marinakis molestaron al mandatario Alemán porque, “en el transcurso de los días fui relevado de mis funciones como presidente del Iniser, nombrándose al licenciado Orlando Chávez”.
DINERO ENVIADO A PERDIDA
El doctor Guillermo Argüello Poessy, Presidente del Consejo Superior de la Contraloría, declaró por su parte que el 12 de octubre del 2000 la Contraloría exigió a Orlando Chávez, Presidente Ejecutivo del Iniser, que aclarara la realización de esa ficticia operación financiera. Chávez respondió que él hizo la transacción con Marinakis por instrucciones de Luis González.
De acuerdo a informes que tiene la Contraloría, fue Orlando Chávez quien aceptó las 2,750 acciones de Inversiones Iberoamericanas (Inibsa), dueña del Banic, como abono de un millón 110 mil dólares de los dos millones que le dieron a Juan Marinakis.
Asimismo, según las investigaciones preliminares de la Contraloría, fue Orlando Chávez quien también ordenó cargar a pérdidas el otro millón de dólares restante.