- Critica que
políticos y
gobierno se olvidan de las víctimas de guerra
Valeria González [email protected]
Hace más de 13 años, José Montes Quintero perdió ambas piernas como consecuencia de una lesión medular en la columna. Desde entonces, su vida cambió por completo porque le es difícil movilizarse por sí solo.
La pérdida ocurrió durante la guerra de los ochenta. Desde 1987, según el dictamen médico, Montes sufre de complicaciones provocadas por la lesión en la columna.
Tres años más tarde, en el Hospital de La Trinidad (Estelí), le realizaron una talla vesical y colostomía (inserción de una bolsa plástica para que pueda realizar sus necesidades fisiológicas) permanente, además le practicaron una reconstrucción de glúteos por úlcera de presión y tiene una sonda de manera permanente.
Siete años más tarde, en el Hospital Manolo Morales, ahora Roberto Calderón, le diagnosticaron osteomilitis a nivel de la quinta vértebra lumbar, por lo que le prohibieron utilizar silla de ruedas convencional y le recomendaron usar camilla especial con ruedas, porque de seguir usando silla se le desbarataría otro disco de la columna vertebral.
Cuando el equipo periodístico de LA PRENSA visitó su casa de habitación, lo encontramos recostado sobre su cama y con la Biblia en las manos.
Expresó que las señoras Milagros Cuadra y Mirna Chávez le han apoyado en la difícil situación que atraviesa. La primera le ha brindado apoyo espiritual y la segunda ha sido como su segunda madre porque sus padres fallecieron. No tiene hermanos
Añadió que atraviesa una difícil situación económica, por lo que solicitó a las personas de buen corazón que le ayuden para comprar una camilla especial con ruedas.
ELLOS SIEMPRE GANAN
– Montes sostuvo que aborrece a los políticos que en aquel entonces dirigieron la guerra y se olvidaron de las personas que enviaron a las montañas a dejar parte de su cuerpo y en muchos casos la vida, en una guerra “sin sentido”.
– “Ellos (los de izquierda y derecha) enviaron a la gente a morir en las montañas, ahora han hecho capital y al lisiado de guerra, que vivió en carne propia las consecuencias de la guerra, lo ven como si no fuera un ser humano”, comentó.
– Montes sostuvo que a pesar de no tener sus miembros inferiores nunca se ha sentido solo, porque tiene la compañía de Dios y de mucha gente que desinteresadamente le han ayudado a sobrevivir.
– Agregó que a pesar de haber buscado ayuda en diferentes organismos e instituciones gubernamentales, nunca encontró una mano bondadosa porque más bien le daban la espalda.
– También manifestó que el gobierno y los organismos deben apoyar a los lisiados de guerra y “no burlarse de sus necesidades”.
– Montes instó a los jóvenes a no ser parte de la violencia ni de una posible guerra, porque siempre quienes salen ganando son los políticos.