- Encuentran nota en bolsillos de restos recuperados de un submarinista ruso
- Al menos 23 marineros podrían haber sobrevivido a la explosión
- “Todos los tripulantes de los compartimientos sexto, séptimo, octavo y noveno nos juntamos en éste último. Somos 23 personas. Tomamos esta decisión debido al accidente. Ninguno de nosotros puede subir a la superficie”, dice la nota de Kolesnikov, según la versión difundida por el almirante Vladimir Kuroyedov, jefe de la Armada rusa.
Ivan Sekretarev – AP
MURMANSK, Rusia.- Una nota hallada en el uniforme de uno de los cuatro cadáveres recuperados en el submarino nuclear Kursk prueba que por lo menos 23 marineros quedaron con vida después de las explosiones, dijeron ayer fuentes de la Armada rusa citadas por la agencia Itar-Tass.
Se trata del primer indicio de que hubo sobrevivientes tras las explosiones iniciales que rompieron el casco del submarino en el Mar de Bárents. La nota, sin embargo, no contiene indicio alguno sobre las posibles causas de la catástrofe, que finalmente quitó la vida a los 118 tripulantes.
EL RELATO DE KOLESNIKOV
El almirante Vladimir Kuroyedov, jefe de la Armada, dijo que la nota estaba en el bolsillo de un marino identificado como el teniente Dmitry Kolesnikov, comandante de la sección de turbinas del submarino.
“Todos los tripulantes de los compartimientos sexto, séptimo, octavo y noveno nos juntamos en éste último. Somos 23 personas.
Tomamos esta decisión debido al accidente. Ninguno de nosotros puede subir a la superficie”, dice la nota, según Kuroyedov, quien fue citado por la agencia de noticias ITAR-Tass.
El jefe del Estado Mayor de la Flota Norte, el vicealmirante Mijaíl Motsak, dijo después que la nota fue escrita entre las 13:34 y las 15:15 hora local, el 12 de agosto, día del desastre. Naves rusas y extranjeras que navegaban en esas aguas registraron dos poderosas explosiones en el área alrededor de las 11:30 hora local. “Según la misiva: la mayor parte del la tripulación de los compartimientos sexto, séptimo y octavo se trasladó al noveno”, dijo Motsak. “También dice que dos o tres personas habrían tratado de escapar del submarino a través de la compuerta de emergencia localizada en el noveno compartimiento.
Motsak dijo que el intento de escapar pudo haber sido imposibilitado por el agua que inundaba gradualmente el noveno compartimiento. Los buzos noruegos que continuaron los intentos de rescate iniciados por los rusos, lograron abrir la compuerta de escape una semana después y determinaron que no había sobrevivientes.
La nota menciona, sin explicación alguna, las cifras 13 y 5, y después agrega: “estoy escribiendo a ciegas”, dijo Kuroyedov a las familias de los tripulantes reunidas en este puerto del Ártico.
Motsak dijo que el resto de la nota es de carácter privado.
Muchos oficiales rusos dijeron que algunos pudieron quedar vivos luego de las explosiones, según los informes de la detección de sonidos como golpeteos, los primeros días después de que se fue a pique.
Los sobrevivientes de las explosiones iniciales, que ocurrieron con minutos de diferencia, probablemente murieron ahogados, por hipotermia o por la alta presión.
ESPOSA DE KOLESNIKOV ESPERA “ENCONTRARSE CON EL”
Kolesnikov, un submarinista de 27 años de San Petersburgo, es el único marinero identificado hasta ahora, dijeron los almirantes.
“Me estoy preparando para reunirme con él”, dijo la viuda de Kolesnikov, Olga, una maestra, entre sollozos en una entrevista difundida por televisión en San Petersburgo. “Quiero volver a verlo. Quiero leer su carta”.
No se sabe cuánto tiempo sobrevivieron los 23 marineros tras las explosiones ni si hubiera posibilidad de rescatarlos si Rusia no habría esperado varios días hasta aceptar ayuda extranjera.
El presidente Vladimir Putin prometió recuperar los cadáveres, en una emotiva reunión que mantuvo con los familiares de las víctimas poco después del desastre.
GOBIERNO RUSO INSISTE EN IMPOSIBILIDAD DE SALVAMENTO
El vice Primer ministro ruso Ilia Klebánov, afirmó este jueves que los marinos que se refugiaron en la cola del submarino tras el estallido que causó el naufragio no tenían ninguna posibilidad de ser salvados, según Interfax.
– Las circunstancias de la catástrofe permanecen misteriosas, pero “quizás se esclarezcan el 8 de noviembre”, fecha de la próxima reunión de la comisión de investigación, añadió Klebanov, que dirige esta comisión, informó AFP.
– En lo que se refiere a la nota manuscrita encontrada en uno de los cadáveres rescatados, el del oficial Dmitry Kolesnikov, Klebanov indicó que era “muy personal”.
– “Es una carta muy personal. Quien la escribió comprendió mejor que nadie en la superficie lo que pasaba y lo que iba a pasar en el submarino”, añadió.
– Klebanov había afirmado en las semanas siguientes al naufragio que los ruidos provenientes del submarino que se escucharon los primeros días de la catástrofe, que habían hecho creer que los marineros estaban todavía vivos, “habían sido mal interpretados”.