- Nicaragua se prepara para que
irregulares colombianos no se
establezcan aquí - País adquirirá radares para
detectar vuelos ilegales
Xiomara Chamorro [email protected]
El repunte de tráfico de armas observado en los últimos meses en Centroamérica, es percibido por el Ejército de Nicaragua como una reacción de sectores irregulares colombianos que se preparan para enfrentar el millonario “Plan Colombia” impulsado por Estados Unidos en contra del narcotráfico.
Según el general Javier Carrión, el Ejército nicaragüense está trabajando en evitar que los afectados por el Plan, en particular la narcoguerrilla, al buscar cómo establecer bodegas o laboratorios fuera de Colombia, lo hagan en Nicaragua.
“Este plan, desde el punto de vista de la repercusión, del efecto contraofensivo gubernamental y la consecuencia de la acción de irregulares, puede salir más allá de Colombia y eso se viene discutiendo en el ambiente militar, sobre todo en países andinos que tienen frontera con Colombia. Nosotros los centroamericanos que padecemos el tráfico de armas a Colombia, estamos trabajando en mecanismos de control”, explicó Carrión.
El general señaló que la inteligencia nicaragüense previó la ofensiva de compra de armas que se observa en Centroamérica, de parte de los colombianos ilegales que se oponen al Plan y que aún encuentran una buena oferta en el mercado negro de armas centroamericano.
“No es secreto para nadie que todos se están preparando para el Plan Colombia, el gobierno se está preparando; la guerrilla tiene sus zonas desmilitarizadas, sus negociaciones; la narcoguerrilla se prepara, sabemos que se están trasladando a la zona limítrofe con Brasil, Ecuador”, indica Carrión.
ADQUISICION DE RADARES
El general Carrión confirma que en Nicaragua existen más de cien pistas que no son controladas por el Ejército, pero en su opinión el problema no es el número de pistas que pudieran ser objetivos del narcotráfico, sino los mecanismos de control sobre las mismas.
En ese particular, Carrión valora que la coordinación entre Aeronáutica Civil y el Ejército es vital para impedir que la apertura económica del país no sea aprovechada por negocios ilícitos de cualquier tipo.
“Quisiéramos tener una mejor coordinación con Aeronáutica. Estamos trabajando control de espacio aéreo de acuerdo a la capacidad de radares y vamos a trabajar en un programa con radares militares, tenemos algunos nosotros, estamos trabajando con la adquisición de radares a futuro para complementar los radares militares con los radares que Aeronáutica Civil va a instalar en el Aeropuerto Internacional, que nos permita controlar el espacio”, expresa.
La adquisición de esta tecnología es para Carrión mucho más efectiva que mantener a diez personas día y noche en el control de cada pista, bajo el riesgo que el narcotráfico las compre.