- Hieren a un policía y cinchonean al chofer del alcalde de Mateare
Juan Ignacio Rosales [email protected]
Bajo los cargos de intento de homicidio, amenazas, lesiones, atentar contra la autoridad y asociación ilícita para delinquir, se encuentran tras las rejas los hermanos Manuel y Vicente Anastasio Blanco Martínez, más conocidos con el mote de “Los Tachos” en el municipio de Mateare, donde residen.
Otro hermano de “Los Tachos”, de nombre Arnulfo, se encuentra prófugo, después que los tres protagonizaron durante la noche del sábado una serie de hechos violentos que alteraron la paz de ese lugar.
Según el capitán Carlos Mora, segundo jefe de la Dirección de Investigaciones Criminales de Ciudad Sandino, a eso de las nueve de la noche del sábado los tres Tachos, con sus buenos tragos, pasaron frente al edificio de la Alcaldía de Mateare.
En ese momento a Vicente se le ocurrió dar un puñetazo fuerte sobre la carrocería de la camioneta del alcalde que permanecía parqueada, esto ocasionó el reclamo del chofer de la Alcaldía, Rolando Velázquez.
Añadió que el ver que Velázquez se dirigía hacia la camioneta para agarrar un tubo y defenderse, Arnulfo se sacó el machete que portaba y le propinó dos cinchonazos al chofer en el brazo izquierdo.
Ante la agresión Velázquez se introdujo en el edificio de la municipalidad hasta donde lo siguieron “Los Tachos”. Pero hasta ahí la cosa no pasó a más.
Sin embargo cuando el lesionado estaba en la Policía poniendo la denuncia, hasta ahí llegaron “Los Tachos” y nuevamente intentaron invadir el local para agredirlo, pero los policías de turno los repelieron y durante el forcejeo salió herido en la muñeca derecha el agente Marco Antonio González Romero, añadió el capitán Mora.
Destacó el jefe policial que “Los Tachos” tienen antecedentes delictivos y la gente en Mateare estaba pidiendo que los mataran cuando la Policía sitió desde las 12:30 de la noche la casa de ellos que queda en el kilómetro 26 de la Carretera Nueva a León.
Al fin lograron capturar a dos de ellos como a eso de las cinco de la madrugada, pero Arnulfo Blanco Martínez logro huir.