- La diversificación de la oferta energética disminuye gastos
Martha Danelia Corea [email protected]
Al país le conviene tener diferentes fuentes de energía para evitar la falta de suministro, consideró Francisco Mojica Mejía, ex funcionario de la Empresa Nicaragüense de Electricidad (Enel).
“En energía nosotros tenemos que producir exactamente lo que se está consumiendo en el momento mismo en que se consume. Eso establece grandes diferencias con los distintos tipos de fuentes”, señaló.
A manera de ejemplo dijo que una planta que consume petróleo o una planta geotérmica puede producir la cantidad de energía eléctrica necesaria en el momento que se requiera, caso contrario de la energía hidráulica.
“Solamente la tenemos disponible durante la época de lluvia, entonces hay un problema distinto porque tenemos una cierta capacidad de almacenamiento, claro, si el año anterior yo almacené agua, aunque este año haya sequía, yo puedo producir electricidad, pero no puedo producir mucho porque de lo contrario no me queda nada el próximo año”, indicó.
Dijo que similar situación ocurre con la energía eólica (generada por viento), pero en condiciones más críticas. Con los problemas de cambios climáticos, los mapas eólicos van variando en el tiempo.
“Es decir, puede haber aire en la mañana y no por la noche que es cuando necesito la energía, o puede haber aire durante la época de septiembre-octubre, y no durante febrero-marzo que es cuando tengo el mayor consumo de electricidad al año porque es cuando viene la temporada agroindustrial. Entonces la cantidad de energía eólica está disponible a la hora que hay aire, pero no necesariamente a la hora que yo la necesito”, agregó.
Señaló que desde el punto de vista de país, lo que tenemos que buscar es la maximización de los propios recursos del país.
“Pero existe un inconveniente, porque en determinado momento la producción de energía que utiliza petróleo puede ser más barata que la producida con agua. Por ejemplo, los precios del petróleo se han disparado muy alto, pero el año pasado no estaban tan altos, entonces si yo hubiera decidido construir el año pasado una planta hidroeléctrica lo más probable es que no la haya construido porque me resultaba más barato comprar energía térmica (generada por petróleo)”, consideró.
Sin embargo, agregó, que este año el precio del petróleo es más volátil, “ahora mi decisión es que el proyecto hidroeléctrico puede ser más bajo, pero actualmente las plantas hidráulicas son más caras que hace 35 años al igual que el costo de financiamiento es más alto, y la capacidad de producción es menor”, explicó.
Por lo que consideró estudiar todos los proyectos para decidirse por el más viable.