Gustavo Ortega Campos [email protected]
La Unión Nicaragüense de Cafetaleros (Unicafé) dirigirá una marcha hoy cuyo destino será la Asamblea Nacional, con el objetivo de presionar a los diputados para que aprueben las tres leyes propuestas por la bancada sandinista, las que plantean la reestructuración y condonación de las deudas, además de la creación de un banco de Fomento Agropecuario.
Las leyes propuestas han provocado controversia en los círculos económicos y financieros del país, puesto que se calcula que las deudas previstas a condonar equivalen a 60 millones de dólares.
José Augusto Navarro, titular del Ministerio Agropecuario y Forestal (Mag-For), dijo que a la fecha existen algunas acciones de apoyo para el sector cafetalero, una de ellas es la establecida en la Financiera Nicaragüense de Inversiones (FNI), entidad que publicó un listado de los cafetaleros que han tenido acceso a los fondos que canaliza para que logren reestructurar sus deudas en cualquier banco comercial.
“Se han establecido hasta dos años de plazo, la cuestión de los intereses deben negociarse directamente caso por caso; pero es un hecho que su clasificación como personas sujetas de crédito bajará de categoría”, indicó.
Lo anterior lo sustentó en la clasificación de cartera establecida en la legislación financiera vigente, lo que implica además el nivel de aprovisionamiento de cartera de los bancos comerciales frente a los préstamos a recuperar.
Por otro lado, Navarro señaló que el Estado aportará al Banco Nicaragüense de Industria y Comercio (Banic) 50 millones de córdobas para que se logre una reestructuración de las deudas de los cafetaleros.
Ambos planteamientos no son bien recibidos por los productores, quienes han señalado que de no aprobarse las leyes propuestas en el Parlamento, la caficultura del país podría colapsar.
“Yo he querido empujar más pero hasta ahí he podido”, indicó Navarro, quien hasta hace dos semanas era presidente de la Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua (Upanic).
Dijo que las propuestas en manos del Parlamento ponen en riesgo el programa de ajuste estructural conocido como ESAF y por ende el ingreso de Nicaragua a la iniciativa de condonación masiva de la deuda externa (HIPC por sus siglas en inglés), administrada por el Banco Mundial.
“Sí, con las presiones que realizarán los cafetaleros, cualquier cosa se puede conseguir”, indicó.