- Estudio revela el impacto de los cambios climáticos en Nicaragua, los que de alguna manera han incidido en la agricultura nacional
- Se deben desarrollar planes estratégicos para evitar estos problemas
Nelson Osejo Guzmán/Especial para LA [email protected]
Las zonas secas en el país podrían aumentar si se diera un incremento en la temperatura en ambas costas (Pacífico y Caribe) y si se presentara una reducción de la precipitación.
Se prevé que las lluvias en los próximos años disminuyan en un 36 por ciento debido al calentamiento atmosférico originado por la industria a escala mundial, que emite grandes cantidades de gases tóxicos como dióxido de carbono, clorofluorocarbonos y metanos, entre otros.
Un incremento en la temperatura de 3.7 grados centígrados para el sector del Pacífico y 3.3 para el Atlántico, y la reducción de la precipitación en un 35.7 por ciento provocarán un incremento de las zonas secas en este nuevo siglo en Nicaragua con respecto a la situación actual producto del calentamiento atmosférico originado por la industria a escala mundial, que emite grandes cantidades de gases tóxicos.
A esta conclusión llegaron los ingenieros Fernando Mendoza, responsable del Sistema de Información Geográfica de la Facultad de Recursos Naturales y del Ambiente (Farena) de la Universidad Nacional Agraria (UNA) y Margarita Chévez, quienes han logrado proyectar los escenarios climáticos de Nicaragua para el próximo siglo tomando en cuenta la existencia actual en Nicaragua de 15 zonas de vida donde se desprende que el 87.60 por ciento está cubierto por bosques húmedos, muy húmedos tropicales y subtropicales, el 5.53 por ciento por bosques secos tropicales, mientras que el bosque húmedo tropical con transición a seco ocupa el 2.7 por ciento seguido del bosque muy húmedo tropical con el 1.61 por ciento.
SE OBSERVARON DIFERENTES PUNTOS EN EL PAIS
Fernando Mendoza nos explica que para determinar las diferentes zonas de vida en Nicaragua se valieron de mapas con información meteorológica (temperatura y precipitación) elaborados por el Mag-For, habiéndose seleccionado una serie de 20 años de observaciones (1971-1990) en los diferentes puntos de Nicaragua más la elevación de cada uno de estos puntos. Con esos tres parámetros se realizó el estudio haciendo uso de programas de computación de 15 zonas de vida actuales. Partiendo de esta riqueza biológica y tomando en cuenta la elaboración de tres escenarios climáticos que están relacionados con las emisiones de gases de efecto invernadero para el próximo siglo, uno pesimista, otro moderado y otro optimista elaborados por el consultor internacional Max Campos, basados en los escenarios de emisiones del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés).
Se proyectó el comportamiento de las zonas climáticas de Nicaragua para los años 2010, 2030, 2050, 2070 y 2100, conocidos como horizontes de tiempo.
PREVEN NUEVAS ZONAS DE VIDA
En el primer decenio el estudio prevé dos nuevas zonas de vida ante un escenario optimista y moderado: el bosque seco tropical con transición a muy seco y el bosque muy seco tropical, con incremento en la temperatura y reducciones en la precipitación.
En cambio ante un escenario pesimista desaparecen los bosques muy húmedos subtropicales.
Para el año 2030 se definen 14 zonas de vida, desapareciendo los bosques muy húmedos subtropicales; en cambio se presentan dos nuevas zonas de vida que van desde bosque seco tropical a muy seco afectando parte de los departamentos de Matagalpa, Managua, Nueva Segovia y León.
Al concluir la primera mitad del siglo XXI, se habrán registrado incrementos del bosque húmedo tropical de hasta 162.66 por ciento, debido a la gran reducción de los bosques muy húmedos tropicales y subtropicales, lo que indica que las áreas secas irán en aumento.
Para el 2070 ante los diferentes escenarios habrán desaparecido cuatro zonas de vida que van desde el bosque muy húmedo subtropical hasta el bosque muy húmedo subtropical premontano. Con transición a húmedo, incrementado las áreas de bosques muy secos y bosque húmedo tropical con transición a seco ante un escenario pesimista.
La región Central y Atlántico Norte se verá afectada seriamente en sus reservas forestales, ya que muchas especies se verán obligadas a emigrar a espacios muy reducidos o a desaparecer en el peor de los casos.
CAMBIOS CLIMATICOS SE APROXIMAN
Para los autores de este estudio, el primero en su género, lo anterior evidencia la necesidad de prepararse ante los impactos del cambio climático, ya que aún en el caso del escenario optimista, será real y relativamente severo.