Hijalmar Padilla [email protected]
Maneja de un modo impresionante fechas, datos y números, especialmente del béisbol.
Ciertamente cuando se conversa y se escucha a Francisco Guadalupe Pavón Pineda, conocido de una manera sencilla en al argot deportivo como Francisco Pavón, queda la inevitable impresión de estar consultando a una enciclopedia o a una computadora.
Pero lejos de asemejarse a la utilidad de los libros o a la mecánica de estas impactantes máquinas, ideadas por la inteligencia del hombre, en realidad lo que le vale a Pavón Pineda es su prodigiosa voz y para completar su acuciosa labor para recolectar y archivar hechos con tanto esmero que sin dudas ya debe tener una biblioteca en su casa en Las Flores, Masaya.
“!Ah no!, Quién no lee está perdido. Quién no lee de todo no impacta”, aconseja este narrador deportivo que se ubica entre las mejores y más cotizadas voces del país.
Francisco Pavón cumple el próximo 15 de noviembre 30 años de haber debutado en la narración tras comenzar dando tips noticioso en el programa “Destellos Deportivos” en Radio Masaya.
“Esta Radio ha sido la universidad de todos los locutores de Masaya”, reconoce. “Narrador que primero no es locutor de cabina quién sabe como hace”.
Seguro una premisa para alamacenar tantas curiosidades deportivas, con énfasis en el béisbol, es haber laborado para LA PRENSA, como redactor de planta entre 1988 y 1989 en la época en que la sección de deportes de este diario era dirigida por el colega y amigo, Juan Navarro.
De ahí se marchó a Radio La Primerísima a lado de Pepe Ruiz e Iván Ulloa Bonilla para después destacar con mucho brillo en Radio Sandino y ahora en Radio Nicaragua.
“Yo sólo trabajo por contrato y así por contrato ya llevo ocho años en la Nicaragua”, sostiene.
Francisco Pavón fue bendecido por Dios. Además de ser un estudioso del béisbol, una pasión que lo empujó a jugarlo de 1966 a 1973 en Primera División y en la Selección Nacional, tiene una voz que cualquier mortal desearía tener para impactar en los oídos de todo el mundo.
Proviene de una estirpe que siempre ha tenido ese don propagado hereditariamente en la “familia Pavón”, con su hermano Freddy y su hijo Nelson ubicándose en los puestos cimeros del hit parade de los locutores deportivos.
“El timbre viene de mi padre que tiene un tremendo ‘gaznate’”, dice con un buen humor que lo caracteriza.
Pero, no sólo la voz y sapiencia son la única arma de Pavón Pineda para sobresalir en este mundo.
Por su modo de ser, amistoso, sincero y educado, no hay quién entre el gremio de la crónica deportiva no le tienda la mano para saludarlo en los estadios poco antes de iniciar una jornada.
A FONDO CON FRANCISCO PAVÓN
¿Una dicha?
“No me gusta mucho vanagloriarme, pero sí. Es una voz que le gusta mucho a la gente. Es un privilegio que nadie lo tiene”.
¿Preocupado por la preparación?
“Nunca fui a la universidad sin embargo he pasado muchos cursos de periodismo. En LA PRENSA aprendí bastante aprovechando varios seminarios. También me cuido la voz, es mi machete lo que más estimo”.
¿La clave?
“Hay que ilustrarse. Ese es el secreto para manejar datos con facilidad. Personalmente desde 1980 adquiero material didáctico. Creo que para elegir al Mejor Locutor deberían valorarse su capacidad para conocer la historia y un sinnúmero de datos”.
¿Es su estilo?
“Efectivamente, además que escribo diario todo lo que pasa. Me ‘arrecha’ cuando dicen barbaridades”.
¿Los requisitos?
“Ser muy acucioso, tener voz micro fónica, un buen ‘gaznate’, buena dirección y haber trabajado como locutor de cabina. Al bolsazo nada”.
¿Recomendaciones?
“Para narrar el béisbol que el locutor lleve su hoja de anotación para dar y comentar las incidencias. Que escriba quizás no todos los datos, no se puede hablar a la bulla. Hay unos que no tienen el privilegio de memorizar y manejar muchas cosas”.
¿Difícil este trabajo?
“Diario se aprende algo. El que diga que lo sabe todo anda perdido. Hay que consultar a la gente, ser humilde?.
¿Quiénes los mejores?
“Me gusta como narra el ‘Porteño’Es bien descriptivo, pero no escribe nada y eso lo pierde. También está Enrique Armas que sin una gran voz le gusta mucho a la gente cuando toca temas y el público lo llama. Maneja mejor el boxeo que el béisbol”.
¿Cierto que no sale de Las Flores?
“Falso. Si no salgo mucho es porque me gusta bastante la agricultura. Cuando hay ‘manteca’ (dinero) voy a donde sea”.
¿Le molestan los sobrenombres?
“Me dicen muchas cosas, ‘cinturita de aguacate’, ‘gallo indio’, que no me incomodan porque esa es parte de la popularidad. Del cariño”.
¿Quién los inventó?
«Gallo indio’ el ‘Porteño’ y Pepe Ruiz y ‘cinturita de aguacate’ Enrique Armas”
¿Por qué?
‘Cinturita de aguacate’fue en el Mundial de Italia en 1998 y es porque estaba más redondo, abultado o barrigoncito. ‘Gallo indio’en 1991 porque a la radio llegaban a verme muchas damas”.
¿Su debilidad?
“Las mujeres. Me gustan mucho las damas. No me gusta tener de enemiga a una mujer. Son mi inspiración, comenzando por mi madre que la adoro”
¿Algo pendiente?
“Trabajar en televisión»
¿En que lugar se ubica?
“Sin temor a vanagloriarme entre los cinco mejores”.
Eso ni lo duden.