Edgard Tijerino M. [email protected]
Un púgil, de cualquier nivel, debe dejar el alma en el ring mientras trabaja a toda su capacidad masticando brasas en busca de la victoria, no en el closet de su dormitorio… Lamentablemente, desgraciadamente, Andrew Golota no sabe mucho sobre eso… Frente a un Mike Tyson hambriento por impresionar, pero abofeteado por su propio descontrol emocional y afectado por la falta de una cabeza en el sitio correcto, Golota se mostró incómodo entre las cuerdas, como si se encontrara en el lugar equivocado, renunciando a continuar en el tercer asalto después de una caída y dos cortaduras.
Mientras huía hacia los vestidores debajo de una lluvia de imprecaciones y artefactos, Golota parecía alguien arrepentido de haberse metido al boxeo y al mismo tiempo, hastiado de esa actividad… Como si se preguntara: ¿Qué diablos estoy haciendo aquí?
El fue capaz de actuaciones meritorias ante Bowe y Grant antes de entrar en distorsiones que lo frustraron, y muchos creyeron, que podría someter a una buena prueba al feroz Tyson.
Fue decepcionante ver cómo Golota mantuvo obstinadamente sus labios presionados cuando su entrenador, Lou Duva trataba de acomodarle el protector bucal a la fuerza.
Duva, un entrenador veterano acostumbrado a diferentes tipos de reacciones, estaba sobre los dedos de sus pies, estirándose mientras Golota, de 6 pies 4 pulgadas, se paraba en su esquina entre el segundo y tercer round de la pelea con Mike Tyson.
El otro entrenador de Golota, Al Certo, estaba gritando: “¡Regresa ahí! ¡Tienes que regresar ahí! ¿Qué estás haciendo?”… Pero Golota renunció. En un deporte de voluntad, Golota no tenía deseos de continuar… De pronto, descubrió que dejó el alma en el closet, y que decidió no llamar por teléfono para que se la llevaran al ring de Auburn Hill en Michigan.
Tyson, que construyó rápidamente su victoria 49 por 3 reveses, tuvo que ser retenido por su entrenador, Tommy Brooks, mientras Golota se derretía dramáticamente para su derrota número 5 en 41 combates.
Era fácil suponer que la victoria de Tyson multiplicaría el interés en programarlo frente a mayores exigencias, que subirá la presión sobre los manejadores… Es natural considerar que la reputación de Tyson, el antiguo status de campeón y su reciente racha de victorias, lo convierten en el oponente potencial más atractivo de Lewis.
En una de las tantas notas publicadas sobre el desenlace del combate, se apunta que, antes que saliera del ring para enfrentar el repudio de 16,228 fanáticos, que le lanzaron comida y bebidas, algunas impactándolo en su pecho y rostro, Golota le dijo al réferi Frank Garza: “Renuncio”… “El me lo dijo más de una vez”, dijo Garza… Golota quería renunciar después del primer round.
Tyson, quien mandó al suelo a Golota en el primer round, estaba adelante en las tarjetas de todos los tres jueces, habiendo ganado ambos asaltos, pero Golota empezó a ripostar en cierta forma en el segundo round, haciendo creer que lo mejor del combate se estaba acercando.
Tyson también bajó del ring y el fallo fue dado a conocer sin ninguno de los peleadores disponibles… Tyson dijo que estudiará la posibilidad de retirarse después de cobrar 10 millones de dólares… ¿En qué otra tarea podrá cobrar tan consistentemente?… El fue sacado de prisión por Cus D´Amato para convertirse en una celebridad, pero terminó autodestruyéndose… Su futuro, no tiene forma.
GOLOTA INTERNADO
– Andrew Golota fue internado la noche del sábado bajo observación en un hospital de Chicago, aquejado de una contusión. Mariola Golota, esposa del púgil, confirmó que a Golota le estaban haciendo varias pruebas, luego de ser admitido bajo un nombre diferente en el Centro Médico de Resurrección de Chicago, ciudad donde reside el boxeador desde hace tres años.
– Golota, de 32 años, recibió un fuerte derechazo de Tyson que lo mandó a la lona, cuando faltaban 12 segundos del primer asalto, golpe que al parecer le afectó y podría haber motivado su inexplicable conducta de renunciar a seguir peleando.
– Por el momento, la Comisión Atlética del Estado de Michigan decidió retener el cheque de 3,5 millones de dólares que debía recibir Golota por esta pelea, hasta que sus miembros no revisen la cinta de la grabación del combate para tomar una decisión. Tyson se llevó una bolsa de 10 millones de dólares.