Diego Sandino reconoció su exceso de confianza en este torneo.

Diego Sandino es una sombra

Pablo Fletes [email protected] Quizás una de las principales virtudes del lanzador Diego Sandino es que siempre habla claramente, poniendo los puntos en su lugar adecuado y señalando todo por su verdadero nombre. Eso lo empleó mucho la campaña pasada, cuando desde la colina de los leones se proyectó como el mejor lanzador de la Primera […]

Pablo Fletes [email protected]

Quizás una de las principales virtudes del lanzador Diego Sandino es que siempre habla claramente, poniendo los puntos en su lugar adecuado y señalando todo por su verdadero nombre.

Eso lo empleó mucho la campaña pasada, cuando desde la colina de los leones se proyectó como el mejor lanzador de la Primera División al obtener la triple corona del pitcheo: líder en efectividad, ponches y ganados.

Sin embargo, ese pitcher dominante se desvaneció de forma estrepitosa esta temporada, a tal punto que ayer en una nueva salida contra el Bóer en Managua fue vapuleado con 5 carreras limpias, producidas por 8 imparables, entre ellos 4 dobles y un triple de Marlon Abea.

Para cualquier lanzador promedio de la Liga esa producción no es nada del otro mundo. Pero para Sandino, quien debería estarse codeando con los profesionales Vicente Padilla, Oswaldo Mairena y Jairo Pineda, es algo realmente preocupante en este arranque de la temporada.

“Estoy consciente que estoy franco y me batean fácil por la zona de strike. Pero creo que mi brazo lo tengo en buenas condiciones y en los próximos juegos debo salir adelante”, comentó Sandino, después del revés de 8-4 sufrido por los felinos ante el Bóer.

Sandino señaló que esa pasada campaña donde se proclamó como el mejor tirador del torneo, ahora aumentó en exceso su confianza a tal grado que su preparación física fue un poco deficiente antes del despegue de la temporada.

No obstante, insistió que no se siente alarmado en vista que su brazo no está lesionado.

“Mi brazo lo tengo en buenas condiciones, por eso no me preocupo. Si estuviera lesionado sí andaría preocupado”, dijo. “Creo que tampoco he tenido la suerte del año pasado, pero tengo fe en Dios que me voy a recuperar”.

Sandino reveló que por esta regular preparación, a mitad de los encuentros comienza a sentir calambres en sus piernas…

Esos calambres resultaban insólitos la temporada pasada, cuando llegó a lanzar con regularidad juegos completos cuando se fajaba desde la colina sin ese exceso de confianza con que empezó este torneo.

“Tengo un exceso de confianza en mis condiciones. Cuando llego al box me parece que las cosas me van a salir tan fácil como el año pasado, pero ahora cualquier bateador me puede meter una línea a pesar que sólo se está usando el bate de madera”, añadió.

Según Sandino, actualmente se encuentra al 70 por ciento de sus condiciones por esa enorme confianza con que inició.

Y ayer, sin menospreciar a nadie, la batería del Bóer lo conectó como cualquier lanzador del montón.

“Estoy consciente que no estoy bien. Hoy (ayer) salí mal contra el Bóer, pero como tengo mi brazo en mis buenas condiciones tengo que entrenar más fuerte para recuperar mi dominio con León e integrar la Selección Nacional en el Premundial de Panamá”, finalizó el estelar lanzador de los metropolitanos.  

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