Gary Kasparov durante una academia con niños prospectos de los tableros.

Kasparov y Kramnik sin definición

Hamlet Danilo García/Especial para LA [email protected] En una atmósfera que empieza a oscurecerse como la mayor parte del tiempo en Londres, Kramnik y Kasparov finalizaron la octava partida compartiendo el punto. Kasparov que llevaba las negras planteó la Defensa Nimzoindia, sorprendiendo a la mayoría de los especialistas ya que es una defensa poco utilizada por […]

Hamlet Danilo García/Especial para LA [email protected]

En una atmósfera que empieza a oscurecerse como la mayor parte del tiempo en Londres, Kramnik y Kasparov finalizaron la octava partida compartiendo el punto.

Kasparov que llevaba las negras planteó la Defensa Nimzoindia, sorprendiendo a la mayoría de los especialistas ya que es una defensa poco utilizada por el campeón aunque en compromisos anteriores ha demostrado buen dominio con blancas y negras.

Kasparov demostró un trabajo casero muy fino ya que en 19 movimientos había consumido solamente 5 minutos!!, mientras que Kramnik tenía en su reloj un poco más de 1 hora!!, lo cual indicaba que el aspirante había sido sorprendido en la primera etapa de la partida.

El campeón presionó fuertemente a Kramnik y logró un peón de ventaja y como si fuera poco el aspirante entregó un segundo peón.

Sin embargo, se llegó a una posición que a pesar de la desventaja en material por parte de las blancas, no hay manera de ganar la partida ante la presencia de alfiles de diferente color.

Kasparov en la conferencia de prensa posterior al encuentro, señaló que había perdido una buena oportunidad de vencer al rival en el final o un poco antes.

La verdad es que aparentemente en la posición final el rey blanco puede bloquear los peones negros gracias a los alfiles de diferente color y es imposible obtener la victoria.

La nota curiosa del evento la puso el apoderado de Kasparov quien expresó sus temores ante la posibilidad de que Kramnik reciba mensajes secretos cuando va al baño.

Los organizadores decidieron después de la consulta con el equipo de Kramnik contratar personal de seguridad para que vigile la salida y entrada de los jugadores.

Lo anterior sólo puede entenderse en este nivel de competencia, como una guerra psicológica y perturbar al jugador que se encuentra en ventaja; por supuesto Kramnik declaró que no tenía ningún inconveniente ante la petición del equipo de Kasparov.

Otro aspecto relevante del evento es, la preocupación de los organizadores del match: la empresa “Brain Games”, quienes no dejan esconder su desacuerdo por la falta de combatividad en la partida No. 7 que finalizó en tan sólo 11 movimientos.

Raymond Keene, un conocido editor, autor de muchos libros y ahora involucrado en esta empresa, ha comentado el deseo de imponer sanciones para contrarrestar esa práctica que dicho sea de paso, fue en el Torneo de Linares (España) donde se castigó con multas en metálico a jugadores que finalizaron sus partidas antes de los 30 movimientos y evitar las tablas de grandes maestros.

Hasta la fecha, esta ha sido una de las partidas en la cual Kasparov ha logrado una posición inmejorable, veremos mañana que lleva piezas blancas si mantiene la energía y el ritmo de esta partida.  

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí