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La ilusión de brindarle una tórrida batalla a Costa Rica se estrelló bruscamente con el terreno de la realidad.
La Selección Nacional Sub-20, que había recibido elogios de la prensa deportiva catracha por enfrentarse valientemente a Honduras, pese a una derrota 4-2, ayer perdió aplastantemente 8-0 ante el combinado costarricense.
De acuerdo a una valiosa colaboración del colega Jorge Blanco del Diario Tiempo de San Pedro Sula, los ticos fueron claramente superiores a los pinoleros.
El conjunto nacional recibió tunda desde el inicio del partido al quedar en desventaja de 6-0 en el primer tiempo con goles de Erick Scott (2), Winston Parks, Michael Robinson, Warren Granados y Carlos Hernández.
En el segundo período los costarricenses completaron la cacería con bombazos de Pablo Salazar y Alexander Durán.
En medio de la debacle, resalta el desempeño solitario del delantero Víctor Roberto Webster quien no contó con una buena compañía en el ataque.
Pese a la goleada -nos relata el periodista Blanco- también sobresalió el portero Denis Espinoza que con fenomenales atrapadas evitó una goleada aún mayor.
La ley que impuso Costa Rica sobre el terreno definitivamente fue la suya ayudados también por la complicidad de un tiempo lluvioso que dificultó el entendimiento y concentración entre el plantel nicaragüense.
“Los nicas se mostraron bastante ingenuos al dejar que Costa Rica tomará la iniciativa y se apoderara del dominio del juego”, reveló el colega del Tiempo. “Eso fue perfectamente aprovechado por los ticos que no pusieron mucha presión ni encontraron resistencia”, agregó.
Aún cuando el director técnico Florencio Leiva confesó que parte de la preparación era poner en práctica un esquema totalmente ofensivo, parece que le salió mal colocar a Webster como enlace.
“Ese muchacho se miró mejor en el segundo tiempo. Iba más al frente”, explicó Blanco al referirse quizá al traslado de Webster a la delantera después de probarse en el papel de alimentador y atacante.