- Critican al Ministerio de
Salud cuscatleco - “Es muy peligroso pensar que la enfermedad ha terminado porque podría haber en las próximas semanas un resurgimiento de casos”, advirtió la médica Elia Rosa Lemus, jefa de la brigada cubana en El Salvador.
Sergio Del Aguila – NTX
SAN SALVADOR.- La epidemia de dengue declarada en El Salvador desde el 12 de septiembre último evidencia la fragilidad del sistema sanitario y lo poco que le importa al Estado la salud, según coincidieron el gremio médico y académico de este país.
En un análisis sobre el sistema de salud, el Sindicato de Médicos Trabajadores del Instituto Salvadoreño del Seguro Social (Simetrisss), criticó la atitud de las autoridades, que pudieron haber prevenido la epidemia de dengue que dejó 35 muertos.
El Simetrisss afirmó que el gobierno del presidente Francisco Flores sólo tenía que mantener y mejorar la vigilancia epidemiológica de un problema de salud ya conocido en El Salvador y al subestimar el virus del dengue “los resultados están a la vista”.
Una epidemia de dengue acentuada entre julio y agosto, pero declarada el 12 de septiembre, movilizó a este país para erradicar el mosquito transmisor, contando con ayuda de México, Centroamérica y Cuba.
El secretario general del Simetrisss, René Zapata, dijo que el Ministerio de Salud no ha desarrollado una estructura hospitalaria capaz de enfrentar una epidemia como la actual.
Señaló “cinismo e irresponsabilidad del Ministerio de Salud” y apuntó que engañó “a la opinión pública al decir que el dengue bajaba en momentos en que crecía, en un afán por esconder su incompetencia”.
CRíTICA ACADéMICA
La Universidad Católica, por su parte, indicó que el sistema de salud no ha vivido sus mejores momentos y sus límites se han visto superados desde que el brote epidémico empezó a sumar pacientes.
La capacidad de las autoridades de salud no sólo en el plano preventivo sino investigativo, no ha sido suficiente frente a una situación que cada día depara sorpresas difíciles de sobrellevar para la población expuesta, aseguró.