- Secretaria de Estado Albright y negociador palestino coinciden en que expectativas son demasiado altas
- Barak exige encarcelar de nuevo
a militantes radicales
WASHINGTON/AP, EFE
El primer ministro israelí, Ehud Barak, asistirá a la cumbre de Sharm-el Sheik de este lunes para exigir al presidente palestino, Yasser Arafat, que ponga fin a la “intifada de Al Aqsa” con vistas a una futura reanudación de las negociaciones de paz.
En un informe al Consejo de Ministros el domingo, el líder laborista israelí confesó a sus colaboradores que “su fuerte sensación” es que “el proceso político para alcanzar la paz con los palestinos “llegó a su fin dentro de sus parámetros actuales”.
Barak, que estuvo casi a punto de llegar a un acuerdo con Arafat en otra cumbre, la celebrada en julio pasado en Camp David con el auspicio del Presidente estadounidense Bill Clinton, no precisó con qué “formato” podrían continuar las negociaciones.
ESCEPTICISMO
La secretaria norteamericana de Estado, Madeleine Albright, y el principal negociador palestino, Saeb Erekat, coincidieron al decir que poco puede lograrse en la cumbre de emergencia para tratar de traer la calma a Oriente Medio.
El primer ministro Barak presentó una lista de los objetivos que desea lograr en la conferencia de Sharm el-Sheikh,
Egipto, en que pide que vuelva a encarcelarse a cientos de presuntos terroristas islámicos liberados la semana pasada por la Autoridad Palestina de Yasser Arafat.
Durante una entrevista concedida a CNN, Barak hizo un llamado para el desarrollo, por parte de palestinos israelíes y estadounidenses, de un “mecanismo” que asegure el cumplimiento de los acuerdos de seguridad.
Numerosos presos palestinos radicales fueron excarcelados el jueves cuando Israel bombardeó con helicópteros artillados varias instalaciones israelíes en represalia por el linchamiento de dos reservistas israelíes.
“Al final, haremos la paz con los palestinos, pero el actual liderazgo palestino ha demostrado ahora que le resulta muy difícil adoptar decisiones relacionadas con un acuerdo”, dijo Barak a su gabinete.
PRESIÓN A ARAFAT
Albright, en un programa de la televisora ABC, dijo que Arafat no tiene otra alternativa que tratar de salvar el moribundo proceso de paz patrocinado por Estados Unidos.
“Yo creo que todos sabemos que Arafat está a cargo de la Autoridad Palestina y tiene la responsabilidad de controlar la violencia. Creemos que debería hacer más”, agregó.
El principal negociador palestino Saeb Erekat advirtió que no deben esperarse soluciones de la cumbre, y que se espera demasiado de Arafat. “No son dos ejércitos los que se encuentran”, agregó.
Acusó a Barak de tratar de enseñar a los palestinos una lección con la idea de que la violencia “es el lenguaje que ustedes comprenden”.
Sin embargo, dijo Erekat, con las represalias, Barak en realidad “está fortaleciendo a los extremistas palestinos. Está fortaleciendo a los extremistas israelíes”.
En la mesa de conversaciones sobre el Mar Rojo, se sentarán, además de Arafat y Barak, el presidente de EE.UU., Bill Clinton; el representante de Política Exterior de la Unión Europea, Javier Solana; el secretario general de la ONU, Kofi Annan; el rey de Jordania, Abdulá; y el anfitrión, el presidente Hosni Mubarak.
Rusia expresó ayer su deseo de ser invitada a la cita, pero hasta el cierre de esta sección de LA PRENSA no se conocía de que el presidente ruso Vladimir Putin fuese a tomar parte.
Hezbolá captura a coronel israelí
* La guerrilla extremista islámica libanesa Hizbolá afirmó este domingo haber capturado a un coronel de inteligencia israelí, en la segunda captura de militares israelíes en un tenso período de ocho días en Medio Oriente.
* El Ministerio de Defensa de Israel confirmó que uno de sus soldados reservistas había sido secuestrado después de salir del país.
* El ministerio no identificó al soldado, ni a sus captores.
* La captura de otro soldado israelí amenaza con empeorar la tensión reinante en la inflamable región al tiempo que líderes internacionales trataban de gestionar una cumbre palestino-israelí para poner fin a las hostilidades.
* Los canales de televisión del grupo proiraní Jezbolá y del Líbano difundieron el anuncio del jefe del Hizbolá, el jeque Hasan Nasrallah, en una reunión de dirigentes islámicos.
* “En un logro cuantitativo y una complicada operación de seguridad, la resistencia islámica pudo tomar prisionero a un oficial del ejército israelí con el rango de coronel que trabaja para una de las agencias de seguridad israelí”, indicó Nasrala, provocando aplausos de la audiencia.
Razones de la discordia
En julio pasado en Camp David, EE.UU., las pláticas de paz y el proceso pacificador de Oriente Medio se interrumpieron principalmente por el estatus de Jerusalén. El presidente de la Autonomía Palestina, Yasser Arafat, quería la devolución de Jerusalén Oriental (arrebatada a los palestinos en 1967 tras una corta guerra de los árabes contra Israel), pero Israel desea retener el control de toda la ciudad. El primer ministro israelí, Ehud Barak, propuso conceder soberanía a los palestinos sobre algunas aldeas árabes que rodean Jerusalén a cambio de permitir a Israel incorporar varios asentamientos judíos en la Ribera Occidental del Río Jordán.
El siguiente es un breve sumario de las posiciones diferentes adoptadas sobre determinados asuntos por palestinos e israelitas.
Jerusalén
Palestinos: Jerusalén Oriental como capital de un Estado Palestino Independiente.
Israel: Jerusalén bajo control israelí, con un rol simbólico para los palestinos.
Fronteras y asentamientos
Israel debe retirarse de la Ribera Occidental y de Gaza hasta los límites de 1967.
Retener alrededor del 10% de la Ribera Occidental, lo que incluiría los principales asentamientos judíos.
Refugiados
Israel acepta su responsabilidad histórica por el éxodo de refugiados palestinos desde 1948, les concede el derecho a regresar y compesará a aquéllos que no pueden hacerlo.
No toma ninguna responsabilidad por los refugiados y daría un derecho mínimo a regresar a algunas familias para que se unan nuevamente.
Esta nota usó como fuentes informaciones de agencias y del sitio web del Washington Post del domingo 15 de octubre del 2000.
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