- Marena declarará los Cayos de
Perlas área protegida por ser sitio de anidación de tortugas - Jefe policial Edwin Cordero admite que la Policía de Bluefields recibe combustible y alimentación para el patrullaje de seguridad de parte del inversionista griego, pero rechaza que por ello actúen como vigilantes privados o que lo apoyen en contra de los pescadores artesanales.
Amalia Morales [email protected]
Todavía no es seguro, pero existe la posibilidad de que el pleito jurídico de los Cayos Perlas se resuelva a favor del Estado, según informó ayer Julio Centeno, procurador general de justicia, entidad medular de la comisión interinstitucional que formó el gobierno para dilucidar ese caso.
“No hay una seguridad, pero hay elementos de juicio bastante para tener casi una seguridad de que sí son del Estado”.
Si esto se determina, la transacción de adquisición de Tsokos se anularía, mediante una demanda que haría el Ministerio Público para abolir la escritura de compra-venta.
Centeno considera que esta acción pondría en aviso a otros compradores interesados en la región.
Independiente de si declara nula la venta de los Cayos o si quedan en manos privadas el Ministerio de Recursos Naturales y del Ambiente (Marena), ha contemplado elevar a la categoría de áreas protegidas los Cayos de Perlas, por ser una zona de anidación y migración de las tortugas Carey, especie en peligro de extinción.
TSOKOS APOYA PATRULLAJE POLICIAL
La Policía de la RAAS recibe apoyo logístico de Tsokos para realizar el operativo permanente de patrullaje contra acciones de narcotráfico, según detalló ayer Edwin Cordero, subdirector de la Policía Nacional.
Cordero explicó que Tsokos facilita transporte, combustible y alimentación para el cuerpo policial que suele patrullar por todos los Cayos, considerados ruta del narcotráfico.
El alto mando policial niega que a cambio de ese apoyo la Policía esté trabajando para el griego. También niega que se haya repelido a pescadores artesanales de los Cayos por ser de Tsokos.
Sin embargo, el jefe policial admite que si durante uno de los operativos se encuentra a gente pescando en la zona de vigilancia, se les impide que trabajen ahí en ese momento.
w El pleito jurídico que hay en los Cayos Perlas es parte de una madeja confusa, entre leyes y tratados, que empezó a tejerse desde principios del siglo pasado.
w La revolución del general José Santos Zelaya, la Reincorporación de la Mosquita, la fecha en que entró en vigencia el Código Civil y leyes relacionadas al tema indígena, que se aprobaron y derogaron a principios de siglo, son acontecimientos ligados a la borrosa situación legal de esos Cayos, localizados frente a las costas del Atlántico Sur.
CONFLICTO DE UN SIGLO
– Julio Centeno, procurador general, explica que probablemente durante la Reincorporación de la Mosquita al país, hubo detalles como la legalidad de esos Cayos en los que no se reparó.
– Prueba de ello, es que en 1905 se firmó el tratado Harrison-Altamirano, que permitió concesión de títulos a los indios mosquitos, sin probablemente reparar en lo que dice el artículo 642 del Código Civil del país, que se aprobó un año antes y establece dominio del Estado sobre las islas “que se forman en los mares adyacentes a las costas de Nicaragua”.
– Centeno dice que la aclaración de este caso ocupa ya al procurador de la RAAS, Antonio Ortiz y a la procuraduría ambiental, que ya empezó a investigar.