Actitud, es la clave

Edgard Rodríguez [email protected] Marvin Benard fue una bendición para nuestra liga hace dos años. Sin otros desafíos que los personales, Benard aterrizó en nuestro béisbol y transformó dramáticamente una liga desabrida, en un torneo altamente excitante. Y lo realizó del único modo que sabe hacerlo: jugando al cien por ciento, pese a los temores y […]

Edgard Rodríguez [email protected]

Marvin Benard fue una bendición para nuestra liga hace dos años.

Sin otros desafíos que los personales, Benard aterrizó en nuestro béisbol y transformó dramáticamente una liga desabrida, en un torneo altamente excitante. Y lo realizó del único modo que sabe hacerlo: jugando al cien por ciento, pese a los temores y riesgos.

Benard no es un superestrella ni cosa parecida, pero en términos objetivos, es el mejor atleta que tenemos desde hace rato. Es el único big leaguer establecido. Luego viene Vicente Padilla y a buen ritmo, y más atrás Oswaldo Mairena, aún en construcción.

Y más allá de las cifras que Benard registró en aquel momento (462 puntos) con el Bóer, su mayor aporte fue lograr que todo lo que estaba a su alrededor mejorara. Se vio en el equipo capitalino y también entre los rivales. Todos querían dominarlo.

De paso, fue determinante en su exitosa conexión con el público, que reiteradamente le dio muestras de simpatía, entender que los aficionados no quieren atletas de plástico, ni metalizados, sino jugadores que les resulten cercanos, sin barreras que les separen.

Todo esperamos encontrar algo de eso en Vicente y Oswaldo ahora… Aún celebramos su aterrizaje en nuestra liga. Jugadores como ellos, elevan el nivel del circuito y lo hacen más atractivo, pero el reto de ambos, no sólo consiste en ganar. Va más allá.

Tienen que brindar el ejemplo. No en llegar más temprano al juego o detalles parecidos, sino en su actitud ante la responsabilidad que han asumido. Y no sólo con sus conjuntos, sino con toda una afición que ha comenzado a inclinar su admiración hacia ellos.

Padilla y Mairena han tenido éxito en el béisbol. Han sido bendecidos por Dios, pero será clave que entiendan que el éxito es una conquista difícil que requiere de combates diarios para ser mantenido. Aún en esta liga, tienen que trabajar con profesionalismo.

A los fanáticos y a los medios nos toca entender también, que Padilla y Mairena no son infalibles. Son lanzadores que deben imponerse con facilidad en este circuito, pero a la vez, son humanos que se cansan y cometen errores. Van a ganar y también perderán.

Lo esencial para ambos será que se mantengan en buenas condiciones físicas y pueden lograrlo si se lo proponen. Lanzar aquí, les permitirá llegar bien y sin cansancio en sus brazos a los entrenamientos de primavera. No sería lo mismo si lanzan en el Caribe.

Así que tras la firma de Vicente, se ha asegurado la presencia en el béisbol pinolero, de dos de los tres big leaguers nicas. Todos esperamos que luzcan bien y sobre todo, que entiendan lo que se espera de ellos: éxitos y una muy buena actitud.  

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