- Paradero del dictador serbio se desconoce, aunque las fuerzas armadas parecían no estar dispuestas a defender su poder
- Medios oficiales llaman a opositor Kostunica “el nuevo presidente”
- La conquista del Parlamento fue de un gran simbolismo, aunque perder el centro de radiodifusión estatal y el diario gubernamental Politika fueron vistos como un duro golpe para Slobodan Milosevic (llamado “Slobo”), al arrebatarle sus mayores herramientas de propaganda y la capacidad de reunir a lo que queda de sus seguidores. Kostunica pidió a sus seguidores que permanecieran en las calles hasta el amanecer para evitar un posible contraataque de los militares. “Pedimos a los militares y la policía que hagan todo lo posible para lograr una transición pacífica del poder’’, indicó Kostunica.
AP,AFP
BELGRADO.-La rebelión de más 300,000 personas contra el presidente serbio, Slobodan Milosevic, desencadenó su furia contra los centros de poder y dejó en ruinas o incendiados el Parlamento, la televisión estatal y otros edificios públicos, acciones que produjeron 2 muertos y decenas de heridos este jueves.
Las airadas multitudes exigían que Milosevic aceptase su derrota en las elecciones del 24 de septiembre y dejase el poder. Este nivel de desafío popular a la autoridad no tiene precedentes en los 55 años de historia comunista en Yugoslavia.
El paradero de Milosevic era un misterio anoche. Tres aviones Antonov despegaron en la noche de un aeropuerto militar de Belgrado, pero no se pudo confirmar oficialmente la presencia de Milosevic a bordo, dijo AFP.
“Suponemos que Milosevic estaba en el avión”, declaró Mldan Batic, uno de los líderes de la Oposición Democrática Serbia (ODS).
Más tarde, otro opositor, Zoran Djindjic, aseguró que Milosevic se encontraba en Bor, una ciudad del sureste de Serbia, con sus colaboradores más cercanos.
Ante los cientos de miles de personas que congregó la oposición en el centro de Belgrado y tras la toma del Parlamento y de la sede de la radio y la televisión estatal, el líder opositor Vojislav Kostunica aseguró que Milosevic se “fugó” de Dedinje, el barrio de Belgrado, donde vive habitualmente.
A medianoche, más de 100,000 personas permanecían en las calles de Belgrado a la espera de la confirmación del fin de la “época Milosevic” y del “comunismo”. “Suicídate y salva a Serbia, Slobodan”, cantaron los manifestantes.
Una fuente cercana de la jerarquía militar declaró que el ejército yugoslavo se quedará en sus cuarteles, informó la agencia AFP.
Sin embargo, la agencia AP reportó que “Milosevic no formulaba el esperado anuncio de su partida debido, al parecer, que todavía contaba con el apoyo del ejército y los grupos de jefes radicales de la temible policía serbia.
En el campo internacional, tenía también el apoyo de Rusia, y algunos opositores entendían que mientras Moscú no acepte la victoria de la oposición, Milosevic seguiría resistiéndose a pronunciar su propia renuncia, según AP.
El presidente Bill Clinton manifestó su solidaridad con las protestas pro-democracia, pero descartó una intervención militar estadounidense. La OTAN también dijo que no intervendrá militarmente. Ambos declararon que estaban en contacto con Rusia para buscar una salida negociada.
MILOSEVIC NO IRIA A TRIBUNAL INTERNACIONAL
El dirigente opositor Vojislav Kostunica declaró que el presidente Slobodan Milosevic no será entregado al Tribunal Penal Internacional (TPI), que lo acusa por crímenes de guerra cometidos en Kosovo en 1999, durante una intervención en la televisión estatal RTS, informó AFP.
– “Cada vez que me han preguntado por la suerte de Milosevic, he respondido que no” al TPI, declaró Kostunica, presentado por la RTS como el “nuevo presidente de Yugoslavia”. “Tengo tantas cosas que hacer para reconstruir nuestro país de manera democrática, que no tengo tiempo para pensar en el TPI”. Kostunica calificó el TPI de “instrumento de presión política de la administración estadounidense”.
– Señaló igualmente que su mandato presidencial será “muy breve” y avanzó nombres para el puesto de primer ministro. “Habrá nuevas elecciones en un año y medio y todas las fuerzas políticas deberán participar”, tras las cuales se adoptará una nueva Constitución yugoslava, señaló Kostunica.
– Kostunica se dirigió a una multitud entusiasta desde el balcón de la alcaldía. “Lo que estamos haciendo hoy es escribir la historia”, proclamó.