- Cuando la realidad económica de alguna familia es una condición para seguir viviendo y la esperanza es tan sólo la única oportunidad para soñar, una brigada médica de Wisconsin reafirma que cuando hay amor y solidaridad siempre hay una puerta abierta. En Nicaragua, 500 niños han recibido ayuda, de ellos más de 130 han viajado a los Estados Unidos
Noelia Sánchez Ricarte – [email protected]
RIVAS.- Helcidelia Sabala era apenas una bebé de nueve meses cuando una brigada médica de Wisconsin la trasladó a Estados Unidos para hacerle una operación que quizás nunca su humilde familia podría costear; esta pequeña tenía un gran tumor en medio de su frente que la hacía físicamente diferente a los demás.
Ahora tiene siete años y aunque su inocencia no le permite conocer que años atrás su vida estuvo a punto de escapársele, hoy gracias a esta brigada de especialistas puede jugar y estudiar normalmente.
Su mamá que lleva el mismo nombre, recordó que cuando la pequeña Helcidelia “tenía su mal”, al examinarla los doctores tan sólo le daban tres meses de vida, puesto que el tumor crecía no sólo en la parte externa de la cara, sino también en el interior de su cerebro.
Esta humilde señora, originaria de la Isla de Ometepe, reconoce que ella estaba resignada a que su hija estuviera así hasta el último de sus días, pero de pronto y sin esperarlo, una brigada de médicos llegó a la Isla de Ometepe.
LA IMPREDECIBLE AUSENCIA
Le ofrecieron la posibilidad de curar a su pequeña, pero a cambio de un gran sacrificio: la niña tenía que estar fuera de sus brazos por un período de siete meses, viajaría a Estados Unidos; ella en un principio se negó puesto que temía que su bebé no regresara más.
Pero aún así y después de pensarlo mucho decidió otorgar el permiso de salida de la niña, tiempo después recibiría a Helcidelia en el aeropuerto, totalmente cambiada, el tumor ya había desaparecido.
Como la historia de esta pequeña hay muchas otras de niños y niñas que han recibido el beneficio de estos doctores que año con año, durante sus vacaciones en Estados Unidos deciden venir a Nicaragua a realizar operaciones costosas sin cobrar ni un solo centavo.
Sólo los trae el inmenso amor que sienten por el prójimo y en este caso particular por los niños de escasos recursos que dependen, en mucho de los casos, de una operación que no pueden pagar para seguir viviendo
MAS DE 130 HAN VIAJADO A ESTADOS UNIDOS
Grace Páez, coordinadora nacional de “Healing the Children”, estima que hay por lo menos unos 500 niños que han recibido la ayuda médica de esta brigada, en todo el país, de ellos por lo menos más de 130 han viajado a los Estados Unidos y realizado cirugías que en nuestro país son casi imposibles, o que tienen un precio muy alto, cuyos costos las familias de escasos recursos no pueden asumir.
De Rivas han viajado alrededor de unos 40 niños a Estados Unidos, principalmente de zonas rurales o alejadas, como es el caso de Tola, El Ostional, Isla de Ometepe; todos ellos provenientes de familias muy pobres, que quizás se hubieran tenido que resignar a perderlos, ante la imposibilidad de no poder salvarlos mediante una costosa operación.
En su mayoría estos niños son operados de padecimientos del corazón, ortopedia, oftalmología, neurocirugía, entre otros.
COMO FUNCIONA EN NUESTRO PAIS
En Nicaragua el grupo de voluntarios de “Healing the Children”, ha realizado el sueño de centenares de niños gracias a la ayuda de instituciones y personas. Con el dinero que recogen costean los pasajes de los niños que tienen que viajar a Estados Unidos para ser operados.
Luego tienen que ayudar de alguna forma a los familiares de los niños y además cubren alojamiento, transporte y estadía de los doctores.
Por eso cuando alguno de estos voluntarios toque su puerta, no dude ni por un solo momento en aportar algo, pues quizás la vida de muchos niños dependa de un “sí”.