Benjamín Blanco [email protected]
A pesar que los capitalinos están acostumbrados a sentir temblores de forma casi regular, la verdad es que en la última década la mayoría de estos sismos han tenido su epicentro en los alrededores o en regiones alejadas de la capital.
Es decir, que los cimientos de Managua han vivido en “relativa calma sísmica” en los últimos 25 años, según un estudio sobre microzonificación sísmica de la capital, ejecutado por el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter).
“La causa para esta relativa calma sísmica en Managua todavía no es clara. La falta de sismos podría ser una poderosa señal de la preparación de un nuevo terremoto”, señala el resumen ejecutivo del estudio del Ineter.
La ciudad de Managua es la más peligrosa del país desde el punto de vista geológico. Muchos de los sismos con epicentro superficial sentidos en la capital, son originados por la cadena volcánica, señala el estudio.
Sin embargo, a los expertos les sorprende que la ocurrencia de los sismos en el área de la ciudad, ha sido relativamente baja desde 1975 a la fecha.
Los sismos ocurridos en Managua en los últimos 25 años fueron de muy baja magnitud y la mayoría de ellos ocurrió en los años 70. “Es decir que en los últimos años ha habido prácticamente calma sísmica en Managua con relación a sismos con epicentro ubicados directamente en la ciudad”, indica el estudio.
Cabe señalar que los dos terremotos que han destruido dos veces a Managua en este siglo (1931 y 1972), se originaron por movimientos de las fallas dentro de la propia ciudad.
Si bien el estudio del Ineter no servirá para pronosticar cuándo será el próximo terremoto (porque aún es impredecible para la ciencia), su director, el Ing. Claudio Gutiérrez, dijo que será muy útil para planificar el futuro desarrollo de Managua y para actualizar el código de la construcción.
Los expertos señalaron que las principales fallas del municipio de Managua son las de Mateare, Cofradía, Tiscapa, San Judas y la del aeropuerto.
RECOMENDACIONES DEL INETER
Evitar construcciones muy vulnerables o peligrosas en Managua (grandes fábricas químicas, grandes complejos de electrónica, etc.), o ejecutarlas bajo grandes medidas de seguridad. Especialmente cerca de algunas fallas importantes como El Recreo, Mateare y Cofradía.
– Densificar la red sísmica en Managua para detectar pequeños sismos y microsismos, e identificar mejor la actividad en las fallas. Actualmente las fallas no se vigilan.
– Desarrollar un sistema de vigilancia geofísica, geodésica y vulcanológica del sistema de las fallas y centros volcánicos en el área de Managua y sus alrededores, con el propósito de detectar señales que indiquen el comienzo de una peligrosa actividad volcánica.
– Revisar el Código de la Construcción y los reglamentos locales correspondientes.
– Ejecutar un estudio multidisciplinario de la vulnerabilidad sísmica y volcánica de Managua, considerando las construcciones existentes y previstas, las líneas vitales, edificios importantes y centros poblacionales.