Carol Munguía – [email protected]
Una brigada de la Cruz Roja local, constató in situ la nueva amenaza que pende sobre las comunidades de Villanueva, castigadas por los tradicionales desbordamientos del Río Hato Grande.
“La interacción de la zona de convergencia intertropical y la onda tropical número 48, generarían condiciones favorables para ocurrencia de lluvias con fenómenos eléctricos”, reza un comunicado del Ineter enviado al Comité de Emergencia de Chinandega.
La institución alertó a las unidades de socorro del Comité, tomar las medidas de alerta para la navegación marítima y vuelos de bajo nivel en el litoral Pacífico.
El doctor Mauricio Galo, miembro del cuerpo de voluntarios de la Cruz Roja, expresó que en el recorrido de reconocimiento a la zona de inundaciones, se confirmó que cuatro comunidades tuvieron que abandonar sus hogares porque se les inundaron centenares de hectáreas.
El jefe de la brigada informó que las comunidades rurales “Matapalos”, “Las Cepas”, “Las Huertas” y “Sacromonte”, decidieron iniciar el éxodo de todos los años, por las crecidas de ríos y aparición de los cuerpos de agua que dejan inhabitable el área.
“El agua nos llega arriba del pie y con las lluvias la situación tiende a empeorarse”, dijo don Fernando Cruz, ganadero de la zona, quien criticó el pésimo estado de la vía internacional que se inunda con cada aguaje, poniendo en riesgo las vidas humanas que transitan el corredor interfronterizo.
Cruz afirmó que finqueros de este sector ya trasladaron su hato hacia sitios más altos y más seguros, mientras la población emigró donde familiares, donde esperan que termine el invierno.