Consuelo Sandoval [email protected]
Herrera deberá comparecer esta mañana ante la Comisión de Derechos Humanos del Parlamento para explicar las razones jurídicas que sustentan su prohibición para que no ingresara recientemente el dirigente sindical norteamericano Charles Kernaghan a Nicaragua, Presidente del Comité Laboral estadounidense.
No obstante, sostuvo que todavía ayer no recibía la invitación de la comisión parlamentaria que preside el diputado Nelson Artola, pero se mostró dispuesto a asistir para exponer el sustento legal de su decisión que el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (CENIDH), calificó de “arbitraria e injusta”.
Según Herrera, los inversionistas de la industria textil que tenían operando sus empresas en Estados Unidos, prefieren trasladarlas a los países latinoamericanos porque se disminuyen sus costos debido a que el precio de la mano de obra es más barato, lo cual, genera el cierre de las plazas para sus trabajadores. “Es ingenuo suponer que nos vienen a defender”, dijo.
Herrera reiteró su actuación contra el líder sindical norteamericano diciendo que “es potestad de la autoridad del Estado impedir el ingreso de una persona si se considera conveniente o no a los intereses de la nación”.
Enfatizó que no permitió el ingreso a Kernaghan porque pretendía “convertir un asunto de política interna en un conflicto internacional, creando inestabilidad en la Zona Franca bajo el pretexto de un supuesto interés por los obreros de la maquila”.