- En algunos casos el monto de los recibos nunca varía y en otros la cifra sube cada día
Noel Hernández Ramos [email protected]
Mientras Erick Castellón, habitante del Barrio Xolotlán, se queja porque desde enero la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal) le cobra los mismos 250.77 córdobas cada mes, Rosa Argentina Cisneros, habitante del Barrio Selim Shible, todavía espera respuesta para que los recibos de agua no le lleguen con montos de hasta 1,300 córdobas.
En ambos casos los usuarios han tenido que esperar meses para que Enacal responda a sus reclamos, sin que hasta ahora les hayan dado una solución.
Sin embargo Kissel Goldman, gerente comercial de la empresa, aseguró que cuando se presenta un reclamo, los trámites que continúan no sufren ningún retraso.
El ocho de agosto de este pasado, Castellón se presentó a la oficina de reclamo, buscando una explicación sobre el congelamiento de la tarifa, pero en esa ocasión hizo un arreglo de pago y Enacal se comprometió a cambiarle el medidor.
Pero la semana pasada el recibo le volvió a llegar con el mismo valor, más el monto de la deuda que se comprometió a pagar cada mes, según los recibos que mostró a LA PRENSA.
Por su parte, Cisneros narró que de mayo a junio, los recibos empezaron a llegarle de 1,200 a 1,300 córdobas, cuando antes pagaba menos de 300, y después que logró una exoneración, los recibos le siguieron llegando altos.
“Soy una mujer que plancha y lava y tengo dos hijos; el costo de la vida me está saliendo alto, vengo a hacer un arreglo de pago y me lo aceptan, pero cuando me viene el de este mes me sale de 500. ¿Cómo voy a pagar tanto?”, expresó.