EFE
Santiago de Chile. La defensa del general retirado Augusto Pinochet impugnó ayer la realización de exámenes psiquiátricos al ex gobernante, e insistió en el deterioro de su salud para evitar el juicio, señalando que ni siquiera está en condiciones de declarar ante un juez.
El abogado Gustavo Collao, miembro del equipo jurídico que defiende al ex dictador, presentó una apelación en los tribunales de Santiago con el objeto de que la Corte de Apelaciones revise la orden de someter a su cliente a exámenes mentales.
“Esta apelación busca resguardar el debido proceso del senador Pinochet. Nuestro defendido no se encuentra en condiciones de reconocer pruebas, ser sometido a careos ni menos a una declaración indagatoria”, afirmó el letrado.
Las pruebas siquiátricas fueron ordenadas el lunes por el juez especial Juan Guzmán, quien investiga 171 querellas presentadas contra Pinochet en Chile desde enero de 1998.
El magistrado decidió además aplazar en al menos un mes el interrogatorio que hará al ex gobernante y que inicialmente estaba previsto que se efectuara el 9 de octubre.
Gustavo Collao señaló que, en caso de que la Corte de Apelaciones rechace su petición, “ello pondría en mal pie al Estado de Derecho”.
La apelación deberá ser resuelta en el tribunal de segunda instancia en un plazo aproximado de dos semanas, y la resolución podrá ser apelada ante la Corte Suprema.