Sheets los fulminó

Ni la lluvia amenazó a Sheets, sólo tres se le embasaron. ¿Hace cuánto tiempo no blanqueaban a Cuba? Uno de los miembros del equipo de Estados Unidos, Anthony Sanders, recorrió el terreno de juego con su hijo Anthony jr., en el hombro, mientras celebraban la medalla de oro en el béisbol olímpico Para Cuba en […]

  • Ni la lluvia amenazó a Sheets, sólo tres se le embasaron. ¿Hace cuánto tiempo no blanqueaban a Cuba?
  • Uno de los miembros del equipo de Estados Unidos, Anthony Sanders, recorrió el terreno de juego con su hijo Anthony jr., en el hombro, mientras celebraban la medalla de oro en el béisbol olímpico
  • Para Cuba en beis, la Plata no vale nada

Edgard Tijerino M. – Enviado de LA [email protected]

SIDNEY

Ben Sheets no es Greg Maddux, pero la noche del miércoles pareció ser una fotocopia del cerebral derecho de los Bravos…Inutilizados por el trabajo dañino y seductor de Sheets, quizás un futuro ganador del Cy Young con los Cerveceros de Milwaukee, los cubanos estuvieron tratando, no de batear, sino de aprender a fumar debajo del agua, sumergidos por ese pitcheo mortificante que los limitó a tres hits sin conceder base y ponchando a cinco.

Sobre ese trabajo magistral de Sheets, el equipo de USA se proyectó hacia la conquista de la medalla de oro, construyendo una victoria de 4 por 0, que obligó a Fidel a tragarse el puro y asombró dramáticamente a las legiones de seguidores que tiene el equipo de béisbol de la isla.

¿Recuerdan cuando fue la última vez que un pitcher de USA blanqueó a Cuba en la etapa moderna del béisbol?, es decir, desde 1967, cuando los norteamericanos verdaderamente comenzaron a tomar en serio los torneos internacionales de béisbol.

Ni siquiera Burt Hooton en 1970 en Cartagena, cuando sólo fue permeable por un hit inventado por la anotación oficial en beneficio de Wilfredo Sánchez… En esa ocasión, Hooton permitió una carrera.

Ni John Curtis en 67, ni Larry Osbornre en el 69, ni Wortham en el 75, ni Tim Leary en el 79, ni Carpenter en el 87, ni Abbott, que estuvo a un out de la proeza en el 88, lograron blanquear a Cuba.

Pero es que ninguno de ellos manejó con tanta precisión su repertorio de lanzamientos, como lo hizo Sheets en el juego cumbre por la medalla de oro en el Torneo Olímpico… Sin subir sus lanzamientos más allá de una pulgada encima de las rodillas de los bateadores, cambiando los ángulos, variando las velocidades y los puntos de aterrizaje, manteniendo a hierro y fuego un pacto con la zona de strike, impidiendo que algún cubano llegara a tercera base, dominando en tal forma que muy pocas bolas salieron del cuadro, Sheets se los tragó.

El casi no se enteró de los dos hits que le conectó Omar Linares ni del disparado por Oscar Macías.

El equipo más bateador del torneo, de pronto, frente a un pitcheo inspirado, se hundió estrepitosamente… El grueso del periodismo norteamericano: William Rhoden del NY Times, Paul Hoynes del Plain Dealer de Cleveland, LeBatard del Miami Herald, Dodd del USA Today, acostumbrados a ver en acción a fieras de la colina, se mostraron sorprendidos por el recital de Sheets, derecho de 22 años que lanzó para el Indianápolis en Triple A.

EXTRAINNING

– Por Cuba abrió Lazo y fue sacudido después de dos ponches por el jonrón solitario de Mike Nelly…El pitcher Sheets no necesitaba más, pero en ese momento, con el juego intentando entrar en calor, nadie lo sabía…Usa explotó al derecho José Ibar quien entró en el segundo inning, con una ofensiva de tres carreras coronada por el cohete de Ernie Young contra Maels Rodríguez en el quinto…En ese momento, todo quedó consumado. Los cubanos nunca reaccionaron porque Sheets nunca aflojó.

– Para Cuba, en béisbol, la plata no vale nada… Todos querían irse del Estadio antes de la ceremonia, pero tuvieron que quedarse.

– Sheets, fue el verdugo.  

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