- Aseguran que la Guardia tica los encarcela por varios días y sólo les da de comer arroz
- La mayoría sale por veredas al país vecino, en busca de un trabajo
- Los guardias ticos les capturan en las empresas o fincas donde trabajan y en la mayoría de los casos, no pueden sacar ni “los trapitos” con los que llegaron, mucho menos dinero. “Casi todos venimos con las bolsas vacías y en busca de limosnas para trasladarnos a nuestras casas”, manifestó
Tatiana Rothschuh [email protected]
Al amanecer del pasado viernes 22, un total de 47 nicaragüenses pisaron suelo patrio después de recorrer el Río San Juan con custodia de la guardia tica, presos de desolación y frustración, tras ser expulsados de Costa Rica, al no presentar documentación.
Según los deportados nicaragüenses, fueron mantenidos hasta durante 17 días en las cárceles de la Quinta Comisaría, en San José, Costa Rica, donde fueron objeto de maltrato.
“Yo reclamé que cuánto tiempo nos iban a tener así, pues sólo nos daban de comer arroz y por hablar un policía me golpeó en la cabeza con un radiocomunicador y me dio patadas en las costillas”, aseguró Luis Antonio Guevara Ramírez, de 18 años, originario de Chinandega.
Según Guevara, llegó a El limón para trabajar en la finca bananera El Lagarto, ganando 40 colones a la semana y después entró con permiso a cortar caña en Toboba, pero éste se le venció.
Explicó que los guardias ticos les capturan en las empresas o fincas donde trabajan y en la mayoría de los casos, no pueden sacar ni “los trapitos” con los que llegaron, mucho menos dinero. “Casi todos venimos con las bolsas vacías y en busca de limosnas para trasladarnos a nuestras casas”, manifestó.
El enardecimiento de Mario Sandoval Acosta, es mayúsculo. “Me mantuvieron 17 días preso, ni en mi país he estado, nos metieron en una cárcel horrible, pero de nuestra desgracia son culpables los gobiernos que han pasado en Nicaragua, Alemán y los políticos ahí los ve, sólo se preocupan por ellos”, expresó Sandoval, quien explicó que trabajaba en una empresa haciendo rótulos Neón Ñeto.
“Si en Nicaragua hubiera trabajo no estarían pasando las humillaciones que pasan los nicaragüenses en Costa Rica, Honduras o en otros países, donde han dado oportunidad a la mano de obra nicaragüense porque somos gente trabajadora”, añadió.
Acompañaba a Sandoval su esposa María del Carmen González Zapata, quien dijo que se encargaba de atender a su marido para poder garantizar el sustento de tres hijos que mantenían en el Barrio Acahualinca.
Por su parte, Elder Elías Ruiz Pasos, de 23 años, oriundo de Nueva Guinea, aseguró haber llegado al país vecino el dos de enero de este año, a trabajar en la finca La Luisa. Relató que se fue por monte y tardó dos días para llegar, “uno va decidido a todo, porque uno quiere ver mas rialitos”.