En las comunidades indígenas muchas de las labores domésticas se hacen con los hijos a cuestas. LA PRENSA/ESQUIVEL.

Mestizos amenazan Saslaya

El asentamiento de mestizos dentro de la reserva todavía es un problema manejable, según la SETAB Las instituciones de seguridad no cuentan con fondos para trabajar en el área de amortiguamiento, que además está amenazada por la presencia de grupos armados, remanentes del Frente Unido Andrés Castro (FUAC) Amalia [email protected] Un “boomerang” humano se ha […]

  • El asentamiento de mestizos dentro de la reserva todavía es un problema manejable, según la SETAB
  • Las instituciones de seguridad no cuentan con fondos para trabajar en el área de amortiguamiento, que además está amenazada por la presencia de grupos armados, remanentes del Frente Unido Andrés Castro (FUAC)

Amalia [email protected]

Un “boomerang” humano se ha formado alrededor del parque Saslaya, situado al sur de la reserva natural de Bosawás, según denuncia la Secretaría Técnica de Bosawás, SETAB, del Ministerio de Recursos Naturales y del Ambiente (MARENA)

La mayoría de esas familias, que pueden ser unas 2,000, son originarias de tres de los seis municipios que rodean la reserva: Waslala, Wiwilí y Cua Bocay. Pero en conjunto con los otros municipios (Waspán, Bonanza y Siuna), en las zonas de amortiguamiento de Bosawás viven unas 250 mil personas.

Sin embargo, Róger Román, director de la SETAB, dice que el asentamiento de mestizos dentro de la reserva todavía es un problema manejable y agrega que más bien en los últimos años “se viene reduciendo el avance de la frontera agrícola”.

Román explica que aunque los campesinos se afinquen en propiedades de 500 ó 1,000 manzanas eso no significa que despalan esa cantidad de tierra. “Sólo afectan la parcela donde siembran granos básicos”, dice.

Para la próxima década, el encargado de la SETAB, calcula que la invasión estará totalmente controlada.

SOLO 61 GUARDABOSQUES EN LA RESERVA

Además de la presencia de 61 guardabosques en la reserva, una de las medidas que se han propuesto para frenar la invasión, es la presencia masiva de campesinos en la zona núcleo de Bosawás. La SETAB ha solicitado apoyo del Ejército de Nicaragua y la Policía Nacional.

Pero operar en la zona tiene varios obstáculos. Las instituciones de seguridad no cuentan con fondos para trabajar en el área de amortiguamiento, que además está amenazada por la presencia de grupos armados, remanentes del Frente Unido Andrés Castro (FUAC), quienes complican hasta la circulación ordinaria de los técnicos de la SETAB, según explica Román.

De momento, la Secretaría no prevé la reubicación de gente fuera de la reserva. El director de la SETAB explica que más bien se está trabajando alrededor una “estrategia de producción sostenible” para la población que habita en la reserva.  

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