Ex periodista se dedica ahora a curar enfermos

Para ello se vale de la energía positiva, método milenario poco usado en Occidente Juan Ignacio Rosales [email protected] Después de 30 años de ejercer como periodista, Fernando Aburto se dedica ahora a curar a enfermos “por medio de la energía positiva”, la cual define como un poder con el cual se nace. Aburto relató que […]

  • Para ello se vale de la energía
    positiva, método milenario poco
    usado en Occidente

Juan Ignacio Rosales [email protected]

Después de 30 años de ejercer como periodista, Fernando Aburto se dedica ahora a curar a enfermos “por medio de la energía positiva”, la cual define como un poder con el cual se nace.

Aburto relató que en 1982 quedó sin trabajo y “me deprimí tanto que me enfermé, pero por medio de este tipo de energía me curé, empecé a visitar a enfermos que con el tiempo se curaron y en 1998 recibí clases con profesores españoles y franceses que conocen cómo desarrollar este tipo de cura milenaria poco usada en Occidente”.

No soy ni médico ni taumaturgo, pero desde entonces ayudo a personas tanto de escasos recursos económicos como de buena posición, algunos hasta son médicos cuyos nombres prefiero omitir”, señaló el ex periodista.

Según Aburto, los problemas de salud que se curan por medio de este tipo de medicina “son los de origen sicosomático”, enfermedades orgánicas cuyo determinismo y evolución están sometidos de manera prioritaria a factores de orden síquico, aunque no aparecen síntomas de enfermedad mental.

Hay que recordar que el 75 por ciento de las enfermedades tiene su origen en la mente y el 25 por ciento restante son orgánicas, dice Aburto.

Destacó además que hay que tener fe porque “los reacios, incrédulos y escépticos se curan lentamente y tardan más tiempo en sanar”.

“Un tiempo atrás curaba a la gente gratuitamente; venían hasta 10 personas al día, pero los tiempos se han puesto duros y necesito dinero para sobrevivir”, anotó.

Advirtió que con su método no engaña a nadie. Una consulta normal tiene un costo de 100 córdobas pero “si el paciente no los tiene puede dejarme 50 y si es de escasos recursos económicos, lo que pueda, pero de algo tengo que vivir porque después de 40 años como periodista ni pensión tengo”.

Cualquier persona que desee visitar a Fernando Aburto puede hacerlo en Villa Rubén Darío, de la UPOLI una cuadra larga al lago y media cuadra abajo, casa K-76, o hacer cita llamando al teléfono 2491973.

PADRE DE PROFESIONALES

Aburto se inició como reportero gráfico en el desaparecido diario Novedades, en 1952. Después se desempeñó en el mismo oficio en los diarios La Prensa Gráfica, La Hora y La Flecha.

– En la década de los ‘60 pasó a ser reportero de diferentes noticiarios en las radios Centauro, 590 y radio Católica.

– Es padre de cuatro hijos, todos profesionales: Mariana, una conocida médica psicóloga; Antonio, psicólogo con especialidad en drogadicción y alcoholismo; Fernando, técnico en radio y televisión, y Celia, técnica en sistemas avanzados de computación.   

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