¿Quienes brillaron? En el béisbol Olímpico

Edgard Tijerino M.Enviado de LA [email protected] SYDNEY.- El sueño de Dave Nilsson, aún estando en las Grandes Ligas, era ser parte del line-up olímpico de Australia y contribuir a la conquista de una medalla… Esta posibilidad creció, cuando hace un año, Australia ganó la Copa Intercontinental superando a Cuba… Sin embargo, dolorosamente para Nilsson, cuando […]

Edgard Tijerino M.Enviado de LA [email protected]

SYDNEY.- El sueño de Dave Nilsson, aún estando en las Grandes Ligas, era ser parte del line-up olímpico de Australia y contribuir a la conquista de una medalla… Esta posibilidad creció, cuando hace un año, Australia ganó la Copa Intercontinental superando a Cuba… Sin embargo, dolorosamente para Nilsson, cuando llegó el momento cumbre, el equipo se derritió y quedó eliminado perdiendo 5 juegos… Eso sí, él cumplió desplegando un esfuerzo ofensivo que le permitió coronarse Campeón de Bateo con .571 puntos, consecuencia de 12 hits en 21 turnos, incluyendo dos de los tres que obtuvo Australia contra el pitcheo autoritario de José Ariel Contreras… Nilsson además, fue líder en slugging con .952 puntos, robó tres bases, anotó 5 carreras y empujó 6, cifras que permiten considerarlo fuerte aspirante al título de Pelotero de mejor actuación en el evento.

En materia de pitcheo, la esencia del juego, no hay forma de pelearle la distinción al derecho cubano José Ibar, co-líder en ganados y perdidos con balance de 2-0, igual que el coreano Seok Jin Park, líder en efectividad con 0.00 en 12 entradas y un tercio, sub-líder en ponches con 18 detrás del astro norteamericano Jon Rauch, quien abanicó a 21, y como agregado desequilibrante en cualquier valoración, Ibar fue dueño del más bajo promedio de bateo en contra, permitiendo sólo 5 hits en ese trayecto… Por cierto, que él espera disputarle a Contreras el derecho a ser el abridor del juego por el oro, si Cuba logra volver a resolver a Japón.

Fue un torneo de fuerte pitcheo en el cual, las ofensivas hicieron explosión en determinados momentos logrando construir innings grandes de 4, 5 y 6 carreras… USA lanzó para 1.45, Cuba para 1.65 y Japón para 2.82… El más débil pitcheo, casi inexistente, fue el de Sur Africa con 9.55. ¿Cómo fue posible que los africanos derrotaran 3-2 a Holanda, a su vez, el único equipo que derrotó a Cuba?… Bueno, como diría Eliseo Alberto, las sorpresas son redondas y vienen en cajas cuadradas.

Ernie Young, artillero del Memphis, perteneciente a la organización de los Cardenales, con experiencia en Grandes Ligas, fue el mejor bateador de USA registrando un porcentaje de .471 puntos, en tanto ese veterano de calidad inagotable, Antonio Pacheco, jefeó el ataque cubano con promedio de .450 en 20 turnos.

En jonrones, ocho hombres conectaron 2, máxima cifra, entre ellos el infaltable Kindelán y Paúl González… David Sheldon, de Italia, fue otra sorpresa al compartir con Kindelán y Nakamura, el liderato en empujadas con un total de 8… Nadie fue más agresivo en las bases que el coreano Soo Keun Jung, que se adjudicó 5 estafas, mientras los cubanos Miguel Caldés y Omar Linares, se instalaban en la cima de los anotadores con 8.

En el aspecto defensivo, dos cubanos se apoderaron de la pista central, la más iluminada de todas, el veterano paracorto Germán Mesa, y el jardinero central Yasser Gómez… Ellos podrían estar estudiando ofertas de algún circo de Sydney o Melbourne, para quedarse en Australia.

El pitcher norteamericano Jan Rauch, con 0.82 en efectividad, 21 ponches y un triunfo, cierra la tripleta de grandes brazos junto con Ibar y Park, y hay que hacer mención del japonés Daisuke Matsuzaka, que realizó un trabajo de 10 innings y otro de 9, convirtiéndose en el robot del torneo.  

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