Claudia Bernheim Claudia Bernheim: Fibra, bellez y decisión

Hijalmar Padilla [email protected] De niña era tan menuda y liviana que perfectamente se la llevaba el viento si se descuidaba. “Es que en todo soy peso paja”, dice a modo de broma Claudia Verónica Bernheim Delgadillo, la última revelación del fisicoculturismo nicaragüense. Este talento de cuerpo pura fibra se acaba de perfilar como un nuevo […]

Hijalmar Padilla [email protected]

De niña era tan menuda y liviana que perfectamente se la llevaba el viento si se descuidaba.

“Es que en todo soy peso paja”, dice a modo de broma Claudia Verónica Bernheim Delgadillo, la última revelación del fisicoculturismo nicaragüense.

Este talento de cuerpo pura fibra se acaba de perfilar como un nuevo prospecto del físico constructivismo pinolero.

Amenaza en convertirse en la reina de las categorías pequeñas, exactamente de los 52 kilos. Por si no bastara incluso podría llegar a ser la monarca de todas las divisiones.

De hecho Bernheim ya se encuentra dominando todo el espectro de los cuerpos atractivos y así lo certifica un sorprendente triunfo en la Copa Olympus 2000.

Esta exponente del músculo y el talento venció a la favorita Flory Tapia del Gimnasio Physical de Jinotepe, para proyectarse hacia un futuro insospechado.

Específicamente parece destinada a protagonizar cruentas batallas y a embellecer todavía más el espectáculo con Tapia y las capitalinas Fabiola Agurcia y Waleska Medina del Gimnasio Lazo´s de Managua.

“Eso es lo que queremos”, revela Marvin Cano, reconocido levanta pesas y miembro de la selección nacional que entrena a Claudia Bernheim en el Gimnasio Popeye´s Gym ubicado en la Escuela Danza Ilusiones en Managua.

POR PESO Y VOLUMEN

Claudia Bernheim no quiere seguir siendo tan lánguida, ligera y trivial como todavía lo era en 1999.

Por eso cuando hace un año decidió alzar el plomo de las pesas, lo hizo segura de que lo leve de su verdadero cuerpo aumentaría mejorando notablemente.

En el 2000 lo ha logrado con tan llamativa simetría y beldad, que en la actualidad se le podría incluir entre una de las futuras promesas de la selección nacional de físico culturismo.

Si se le da seguimiento podría defender los intereses nicaragüenses en los próximos compromisos internacionales y principalmente en los VII Juegos Centroamericanos de Guatemala 2001.

Como se apuntaba todo empezó por ver más carne a sus huesos y mejor forma a sus músculos.

“Definitivamente no esperaba ganarle a la muchacha de Carazo (Flory Tapia). Ella es muy buena”, reconoce con humildad.

Ha tomado tan a pecho el fisicoculturismo que aprovecha todo momento de libertad para sacarle el jugo a su esfuerzo y aspiraciones deportivas.

De 7 a 9 de la mañana y a veces hasta el mediodía, la protagonista del Perfil de la Semana se encierra en las cuatro paredes del Popeye´s Gym.

Su sacrificada y sudorosa tarea consiste en perfeccionar y endurecer cada gramo de sus músculos, mientras sus pequeños hijos Michelle y Horacio van a la escuela.

“Lo he tomado en serio. Ahora quiero entrenarme de lleno. Me siento obligada a realizar una preparación más a fondo”, sostiene con una seguridad notable.

TALENTO PARA BRILLAR

Si bien Claudia Bernheim apenas gana su primer trofeo como fisicoculturista de primera línea, su futuro se vislumbra promisorio.

Parece tener todas las condiciones que necesita un deportista de esta disciplina para sobresalir entre los demás.

De buen humor permanente, el personaje que nos ocupa da la impresión de pretender ir adelante, segura de alcanzar la gloria deportiva.

La ventaja de haber sido bailarina, de respetar rigurosamente las exigentes dietas y de cumplir con disciplina militar los entrenamientos, la colocan en el primer plano de competencia.

“Estoy clara, ahora tengo un mejor concepto de la competencia”, afirma con firmeza palpable.

ENTRE EL HUMOR Y LA SERIEDAD

A la mejor fisicoculturista del momento le sobra el buen humor y también la seriedad.

Pese a que irradia de buen genio y mucho ánimo se ubica rápidamente en la seriedad de sus propios criterios.

“Me siento igual y no superior”, comenta sobre su triunfo en la Copa Olympus.

“Por el contrario el deporte brinda más seguridad e independencia. Aconsejaría a la mujer nicaragüense a que haga ejercicio”.

Claudia cuenta con el respaldo de la gerencia del Popeye´s Gym, sus amigos la acompañan y animan en cada competencia, su hermana Regina y el bicampeón mundial de aeróbicos, Martín Medina, son quienes se preocupan por la coreografía de sus rutinas.

La nueva campeona de fisicoculturismo nacional además tiene el respaldo de su esposo Horacio García.

“Él es ‘tranquilo, tranquilo, tranquilo… Como Camilo’”, agrega con el buen carácter que la distingue.

Claudia Bernheim aún no es una 90-60-90 en las medidas de su cuerpo. Ni tiene el peso que aspira, unos 57 kilos, ni alcanzará la estatura que hubiese deseado porque en realidad los 1.57 metros que mide no aumentarán más a sus 28 años de edad.

No obstante, es el vivo reflejo de la persona que no le gusta navegar en la mediocridad y el anonimato.

Para ella el deporte ha sido hasta ahora su principal puerta de salida rumbo a una vida más saludable e interesante.

“Pienso dar todo lo que pueda. Me siento comprometida con mis amigos y conmigo misma. No creo que vaya a estar presionada porque así no funciono”.

Entonces… ¿competitivamente hablando podemos esperar más de Claudia Bernheim a partir de ahora?, preguntamos.

“Sí. Quiero mi premio al esfuerzo”.

Seguro de que así será.

Perfil

* Nombre: Claudia Verónica Bernheim Delgadillo

* Edad: 28 años

* Ocupación: Economía Agrícola

* Hobby: Fisicoculturismo

* Aspiraciones: Seguir compitiendo y trabajar en su carrera profesional

* Distinciones:

Campeona de los 52 kilos y categoría absoluta en la Copa Olympus de Fisicoculturismo 2000.  

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