Tito Rondón [email protected]
Por fin la fanaticada descubrió al Béisbol Especial. Un par de miles de personas (o más) se amontonaron en los escasos graderíos y en los alrededores del estadio “Jackie Robinson” del Instituto Nicaragüense de Deportes para ver la final Bóer-Rivas.
A tiempo pusieron las mallas aislando el terreno; si no el público hubiera pasado al área de los dugouts.
El entusiasmo fue contagioso, me imagino que le ayudó a los bateadores de los capitalinos a encontrar esa chispa de inspiración (especialmente el triple de Francisco Hernández), en el único momento del partido en que parpadeó ese formidable lanzador rivense Oscar Torres.
Carlos García estaba satisfecho del éxito. No crean, aún con entradas gratis el público no acude al béisbol (y había más emisoras narrando que radiorreceptores escuchando). Lástima que haya sido el último día; pero así se construye, de ladrillo en ladrillo.
Eduardo Urcuyo, ex pelotero y directivo del Bóer, opinó que “este debe ser nuestro campeonato, en el verano, con una invernal sería de tres meses”.
Explicó Eduardo que toda Nicaragua debería estar representada en el Especial, algo con lo que siempre hemos estado de acuerdo.
“Después”, añadió, “se hace una liga seria, con lo mejor de la Especial, todos los nicas profesionales, y los importados necesarios. Eso de que los nicas que vienen del extranjero no puedan jugar en su patria es una locura, del Bóer sacaron a Stanley Loáisiga con el reglamento, y ahora qué va a hacer el muchacho. Los ex profesionales han aprendido la manera correcta de jugar y se la transmiten a sus compañeros, y meten público a los estadios.
Solamente en Nicaragua se le hace la guerra a los nicaragüenses”.
LOS NUMEROS DE JULIO RIVAS
Julio Rivas, relevista estrella de los sureños la campaña pasada, jugó en la liga independiente “Northern League” en la temporada del 2000.
Siete jugadores de Grandes Ligas proceden de ese circuito, profesional pero independiente del Béisbol Organizado, entre ellos los lanzadores Kerry Ligtenberg, de los Bravos, Jeff Zimmerman, de Texas, y Brian Tollberg, de San Diego.
Por el contrario, al menos 21 ex peloteros del “Show” jugaron en la liga este año, incluyendo a Mark Lemke, Bob Milacki, Billy Ashley, Wes Chamberlain y a Cristóbal Colón.
Rivas, quien dijo ser residente de Granada, jugó como receptor para la organización de los Marlins en 1999, y fue clasificado como “rookie (novato)” al llegar como lanzador.
Fue utilizado como relevista medio, lanzando 33 entradas y dos tercios en 34 partidos. Cedió apenas 28 imparables, solamente uno cuadrangular, mientras ponchaba a 30 y caminaba a 15. Le batearon .237, la cifra más baja del club entre los que lanzaron 20 innings o más, le anotaron nueve carreras, ocho limpias, ganó un juego, perdió uno y salvó dos, y su efectividad fue brillante, 2.14.
Al no haber firmado todavía con los Indios, empezará la campaña con el Rivas.