Pablo Martín López jugándose la vida en una de las diez montadas que realiza en cada jornada.

Con la vida pendiendo de un salto

Orlando Valenzuela yJosanda Guerrero Según el decir de muchos, las fiestas patronales no son alegres si no hay fiesta brava o corridas de toros, pero tampoco lo son si no hay muertos o mandan al hospital a algún montador o torero de los que acostumbran inundar el redondel cuando ya “andan media botella de guaro […]

Orlando Valenzuela yJosanda Guerrero

Según el decir de muchos, las fiestas patronales no son alegres si no hay fiesta brava o corridas de toros, pero tampoco lo son si no hay muertos o mandan al hospital a algún montador o torero de los que acostumbran inundar el redondel cuando ya “andan media botella de guaro entre pecho y espalda”.

Y aunque el licor parece ser el estimulante ideal para agarrar valor y subirse al lomo de un embravecido toro, no lo es para Pablo Martín López Traña, que toma muy en serio su trabajo de montador profesional.

Pablo tiene 22 años de edad y asegura que comenzó desde chavalo a montar terneros, pero fue hasta hace 4 años que de esta afición hizo su forma de trabajo cotidiano, gracias a lo cual ha recorrido las barreras de Mateare, Jinotepe, Santa Teresa, Granada, Masaya y otras en diferentes partes del país, donde por lo general monta un promedio de diez toros en cada corrida

El peligro es el mayor estímulo para este joven gladiador, oriundo de Nandaime, a quien lo mismo le da montar un toro de 150 kilos que uno de 400, total, su misión es mantenerse el mayor tiempo posible en el lomo del animal, hasta cansarlo y vencerlo, cosa que por lo general logra con gran pericia.

La diferencia entre la vida y la muerte para Pablo Martín pueden ser los 600 córdobas que gana por cada jornada de tres horas en las que puede sumar hasta diez montadas. Aunque esta tradición es una de las principales atracciones de las fiestas patronales, los héroes de la fiesta taurina como son los montadores, por lo general éstos sólo llevan las de perder cuando son embestidos por el toro, ya que no existe ningún seguro hospitalario ni de vida que les proteja en casos de fatalidad.

Pero lo más ingrato de esta actividad es la actitud que a veces toma el público, que si ve que el montador nunca cae al suelo, no considera que el jinete es buen montador, sino que el toro es “malo” y si el animal tira por los aires y embiste al montador, le da los honores a la bestia, que al final resulta ser el “héroe” de la tarde, porque nadie logró dominarlo.

Pablo estará hasta el próximo 24 de septiembre en la barrera Luna, de don Manuel de Jesús Ramos, instalada en la entrada de La Paz Centro donde actualmente se celebran las fiestas patronales en honor a San Nicolás de Tolentino.

Novia de fiestas electa en carreras de cintas

Otra característica de las fiestas patronales son las gustadas carreras de cintas, en las que intervienen numerosos jinetes, que montados en sus veloces corceles tratan de agarrar las cintas que cuelgan de un cordel amarrado en sus extremos y que contienen los números o nombres de las candidatas.

Los caballistas para participar tienen que inscribirse y arrancar las cintas metiendo la punta de un lápiz en la argolla que cuelga de cada listón con los nombres de las muchachas, y así, el que logre acumular mayor número de cintas, tiene el privilegio de escoger entre todas las candidatas a la que él prefiera como reina de las fiestas patronales.

Así ocurrió el pasado fin de semana frente a la vieja estación ferroviaria del Barrio Pancasán, de La Paz Centro, cuando veinte jinetes se disputaron las cintas con los nombres de las cinco candidatas a reina de las fiestas patronales del lugar, resultando ganador Héctor Eugenio Flores, de 21 años, quien logró agarrar 6 cintas y el mayor número de aplausos del público asistente por ser el que se llevó la última cinta y que le dio derecho a escoger a la nueva Reina de las Fiestas Patronales, la señorita Aurelia María Mendoza, de 19 años, que por esas cosas del destino resultó ser la novia del ganador.  

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí