- LA PRENSA accede a Memorándum “Secreto”, donde se evalúa apoyo a la guerrilla salvadoreña
- Algunas fuentes clandestinas habían reportado la posibilidad de que miembros del directorio sandinista sostuvieran encuentros con guerrilleros salvadoreños
Eduardo Marenco [email protected]
El 15 de agosto de 1980, la Agencia Central de Inteligencia (CIA) redactó un documento “secreto” de cuatro páginas titulado “Evaluación del posible involucramiento del gobierno de Nicaragua en actividades terroristas en otros países”.
Según el documento ya desclasificado, aunque ya había indicios de vínculos entre el FSLN y la guerrilla salvadoreña no habían evidencias del involucramiento de la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional.
El documento señala que el embajador de Estados Unidos en Nicaragua, Lawrence Pezzullo, observó que la comunidad de inteligencia de Estados Unidos no había logrado recopilar evidencias de un involucramiento entre los sandinistas y los guerrilleros salvadoreños y que se tenía información de segunda y tercera mano, o informes parciales.
Algunas fuentes clandestinas habían reportado la posibilidad de que miembros del directorio sandinista sostuvieran encuentros con guerrilleros salvadoreños.
“Reportes de inteligencia aluden al posible involucramiento del FSLN en el asesinato del Mayor de la Guardia Nacional, Pablo Emilio Salazar (Comandante Bravo) en Honduras en octubre de 1979… a pesar de todo, no hay evidencia concreta de que el directorio del FSLN haya ordenado el asesinato de Salazar, y los sandinistas no se han atribuido el crédito de la acción públicamente”, dice el informe.
Finalmente, el documento señala que el gobierno de Nicaragua ha reconocido que la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) planeaba establecer una oficina en Nicaragua. Los reportes de inteligencia de entonces recordaron que varios sandinistas recibieron preparación en Palestina con anterioridad.