SYDNEY. Pietr van den Hoogenband y Ian Thorpe pusieron nuevamente al rojo vivo la natación olímpica con actuaciones que produjeron otros dos récords mundiales.
El holandés van den Hoogenband y el australiano Thorpe se robaron el espectáculo el martes, el primero fijando un récord mundial (el tercero que impone en los juegos) durante las semifinales de los 100 metros estilo libre y el segundo encabezando el relevo australiano de 4×200 que propinó una inusitada paliza al estadounidense y fijó también una marca mundial.
Escasas 24 horas después de derrotar al “Torpedo” Thorpe en los 200, luego de batir dos veces el récord mundial del australiano, Van den Hoogenband cronometró 47.84 segundos y destrozó el récord de 48.18 que el australiano Michael Klim había impuesto el sábado en los 100.
Nadando en la otra serie de semifinales, Klim fue casi un segundo más lento que el holandés y cronometró 48.80. El bicampeón olímpico ruso Alexander Popov tuvo el tercer mejor registro, 48.84. Van den Hoogenband, Klim y Popov se batirán mañana en la final.
Para van den Hoogenband el de hoy fue su tercer récord mundial de los juegos. El holandés ya había batido dos veces el de los 200 del “Torpedo”, en las preliminares y en la final, en la que propinó su único revés de los juegos al australiano.
“Nadar por debajo de los 48 (segundos), hacer historia… Me siento inmensamente feliz”, declaró Van den Hoogenband. “Me sentía muy cansado. Sólo dormí seis horas anoche. Espero poder dormir más esta noche y bajar los 48 nuevamente”.
La otra nota saliente de la jornada fue la tunda del relevo australiano al estadounidense.
El “Torpedo” nadó el primer tramo y le dio a Australia una ventaja impresionante, que sus compañeros Klime, Todd Pearson y William Kirby se encargaron de mantener.
Los australianos le sacaron varios metros a sus rivales y ganaron un récord mundial de 7:07.05 minutos.