- Rivalidades políticas focalizadas en el tema de la enseñanza
- Presupuesto a la educación es el centro de la controversia
- George W. Bush criticó a su rival Al Gore por presunto mal uso de la Casa Blanca para obtener fondos de campaña en 1995.
El gobernador de Texas y candidato republicano pidió a los ciudadanos que elijan un nuevo gobierno para “restaurar el honor y la dignidad’’ de la presidencia.
El Departamento de Justicia dice que se le pidió al vicepresidente Gore que llamara en 1995 a un abogado para que contribuyera con 790,000 dólares al Partido Demócrata. Un asesor de Gore dijo que éste no hizo la llamada.
Pero Bush aprovechó la ocasión y dijo que “las apariencias son perturbadoras. Los norteamericanos están hartos de investigaciones y escándalos. La mejor manera de terminar con ellos es elegir un presidente nuevo que restaure honor y dignidad a la Casa Blanca’’
Mike Glover – AP
MANCHESTER, Nueva Hampshire, EE.UU. El vicepresidente Al Gore dijo ayer que los temas de la enseñanza constituyen “una de las mayores diferencias en estas elecciones’’, continuando en su empeño por resaltar sus diferencias con su rival George W. Bush.
“Deseo resaltar muy específicamente las opciones que tenemos en la enseñanza’’, dijo Gore. “Nos encontramos en un momento decisivo’’, agregó.
El candidato demócrata insistió en numerosas ocasiones en que Bush destinará una parte excesiva del calculado superávit fiscal para reducir los impuestos, en detrimento de la enseñanza.
“No podemos reformar la enseñanza con la mitad de un temario’’, insistió Gore. “No podemos hacer de la enseñanza nuestra máxima prioridad si la primera, segunda y tercera prioridad son las enormes reducciones impositivas para los ricos’’.
Gore habló en una escuela de enseñanza media de Manchester.
Algunos candidatos evitan centrarse en los detalles de sus promesas electorales, prefiriendo hablar en términos generales, pero Gore explicó con pormenores algunos puntos específicos de su política educativa, y ofreció aquí la totalidad de su plan.
Por otra parte, Gore fustigó la violencia en el cine y la televisión y amenazó con imponer restricciones a nivel federal, aunque reconoció que a la postre la responsabilidad primaria recae en este terreno en los padres de los menores.
“De por sí, las leyes y las normas nunca serán suficientes’’, reconoció Gore.
Estas críticas han sido intensamente criticadas por sus rivales, ya que mientras el vicepresidente fustiga a Hollywood por glorificar la violencia y la decadencia moral, busca afanosamente y recibe con generosidad el respaldo y los aportes monetarios del mundo del espectáculo.
La ayudante de Gore, Sarah Bianchi, dijo que su plan costará al contribuyente norteamericano 170,000 millones de dólares en 10 años e insistió que “en la reforma docente el factor más importante es la calidad de los maestros’’.
En Estados Unidos, tradicionalmente la enseñanza corresponde a los Estados y los municipios. Sin embargo, sus detractores le acusan de ocultar muchos de los detalles y silenciar otras consecuencias de su plan.