Carol Munguia – [email protected]
CHINANDEGA. Un grupo de productores le comunicaron al Presidente de la República, Arnoldo Alemán, que los 300 productores de soya afectados por el cierre de la empresa Grasas y Aceites, S.A. (Gracsa), embargarán los fondos que supuestamente depositó en la Dirección General de Ingresos, la desaparecida empresa aceitera.
Ramiro Martínez, que compone el grupo de reclamantes dijo que “esto se evitaría si existiera un subsidio que el año pasado se justificó para llegar al precio de 10,50 dólar que es como se compró el quintal del soya”.
“Este subsidio podría ser entregado de forma proporcional a los productores que no recibieron sus utilidades en el ciclo pasado, producto de la quiebra de Gracsa”, indicó.
El encuentro con el mandatario se realizó al término de la inauguración de una planta procesadora de frutas y tubérculos, a lo que Alemán sólo se limitó a escucharlos.
Chinandega destinó 10,000 manzanas para el cultivo de la soya, cuya cantidad no cubrirá la demanda nacional aceite y alimentos de animales, indicó el productor.
Dijo que con ese déficit Nicaragua va a tener que importar casi el 100 por ciento del aceite comestible e igualmente de harina de concentrado para aves, cerdos y ganado vacuno.
Los productores de soya que entregaron su cosecha en las bodegas de Gracsa hace ocho meses, recientemente impidieron que camiones enviados por representantes del Banco de América Central (BAC), se llevarán un cargamento de frijoles y harina de soya embodegado.
La Juez Primero de lo Civil de Managua, Yelba Aguilera, exhortó a su homóloga de Chinandega, Sara Núñez, hacer efectiva la entrega de 32,000 quintales del rubro al BAC, más de 25,000 quintales de la Financiera Nicaragüense de Inversiones (FNI) y 10,840 del Banco Nicaragüense de Industria y Comercio (Banic) a manera de cobro por los saldos pendientes que mantienen los productores ante estas entidades.
Erick Tijerino, producto chinandegano explicó “que el gremio está quedando desamparado, nosotros ignoramos cuánto producto queda en bodega… todo ese producto deberían liberarlo para que los productores hagan efectiva sus liquidaciones contables”, indicó.
Los productores siguen adelante con juicios en la vía de lo civil y lo criminal contra Bernardo Lacayo Oyanguren y otros directivos de Gracsa por los delitos de estafa y estelionato, pero el caso se encuentra en la fase investigativa antes de dictar la sentencia interlocutoria.
Según los productores por todas estas diligencias hay retención migratoria y orden de captura para Lacayo, pero no lograron que les entregaran el monto de 3 millones de dólares que Gracsa adeuda a los productores chinandeganos.