María Elsa Montealegre Infante, bisnieta del General Francisco Morazán, posee, entre otras pertenencias, el testamento del gran luchador de la unidad centroamericana.

Bisnieta de Morazán evoca su gesta

La última descendiente del General Francisco Morazán exhortó a los nicaragüenses a conservar el espíritu de unidad y democracia que legó su bisabuelo, quien luchó hasta su muerte por hacer del istmo centroamericano una sola patria. Carol Munguía – [email protected] Chinandega. María Elsa Montealegre Infante, de 90 años de edad, es la última sobreviviente de […]

  • La última descendiente del General Francisco Morazán exhortó a los nicaragüenses a conservar el espíritu de unidad y democracia que legó su bisabuelo, quien luchó hasta su muerte por hacer del istmo centroamericano una sola patria.

Carol Munguía – [email protected]

Chinandega. María Elsa Montealegre Infante, de 90 años de edad, es la última sobreviviente de la descendencia del General Francisco Morazán, el gran unionista de la Patria Centroamericana.

A su avanzada edad continúa exhortando a los nicaragüenses a conservar el espíritu de unidad y democracia que legó su bisabuelo, quien siempre luchó por hacer del istmo centroamericano una sola patria.

La bisnieta recordó la gesta del estadista de claro cerebro, patriota y defensor de la unidad centroamericana, quien procuró la reconstrucción del istmo despedazado por las ansias de dominación de los gobiernos de turno y logrando la pacificación en Honduras y Nicaragua.

Fue el último Presidente de la República de Centroamérica, cargo político que asumió el 16 de septiembre de 1830 y que mantuvo por otro período más en 1834.

“El fue mandatario a la edad de 38 años y tuvo una carrera deslumbrante. Restableció la legalidad de Centroamérica, realizó trascendentales reformas políticas, sociales y religiosas y transformó a la República en la democracia mejor organizada de América Hispana”, dijo inspirada la última sobreviviente de su casta.

La familia Montealegre Infante aún conserva la espada que acompañó al General en sus batallas. La reliquia histórica pesa tres libras y media y mide 83 centímetros de largo. La vaina es de cobre con grabados similares a hojas de laurel, en la empuñadura se lee VIVA LA CONSTITUCION y la hoja es de acero puro de peligroso filo.

“Es parte del legado que conservo, como también literatura antigua sobre la gesta patriótica de sus batallas. Tres horas antes de ser fusilado en Costa Rica, por ordeno del primer presidente soberano de ese país, entregó su uniforme, charreteras de oro puro y su espada, como también su testamento”, historió Javier Pérez Montealegre, hijo de doña María Elsa Montealegre Infante.

Pérez dijo que sus restos pasaron mucho tiempo en Costa Rica pero posteriormente fueron trasladados a San Salvador, El Salvador, donde descansan en un mausoleo dedicado a los ilustres, en el cementerio de aquel país.

w LA MUERTE DEL GENERAL MORAZAN

Muchos lo califican como un hombre que luchó contra un destino más fuerte que él.

Momentos antes de morir fusilado por un pelotón el 15 de septiembre de 1842 en Costa Rica, pidió que le permitieran escribir su testamento, en el que declaró que no merecía morir y protestó contra los soldados que le ocasionarían su muerte.

“Mi amor a Centroamérica muere conmigo. Excito a la juventud a dar vida a este país que dejo con sentimiento que queda desbaratado como me encuentro ahora”, reza el escrito del moribundo, cuya imagen fue siempre acompañada de una cuota de admiración y odio y que solamente contó con un fiel amigo al momento de morir, Mariano Montealegre Romero, a quien encomendó el cuidado de sus últimas pertenencias, su uniforme, sus charreteras y su espada.

Su fiel acompañante al regresar de Costa Rica se trajo consigo a Chinandega a Francisco Morazán Moncada, hijo ilegítimo de Morazán, quien se casó en esta ciudad con Carmen Venerio y con quien procreó una hija, Mercedes Morazán Venerio.  

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí