- Reunión evaluativa del ESAF se suspende porque no hay señales claras de lucha contra la corrupción
Nidia Ruiz López yMartha Danelia [email protected]
Los problemas de gobernabilidad y de corrupción son para el economista Alejandro Martínez Cuenca, las causas principales del fracaso de la venta del 40 por ciento de las acciones de la Empresa Nicaragüense de Telecomunicaciones (Enitel).
Dijo que cuando los inversionistas estudian las perspectivas de inversión toman en cuenta el riesgo que ofrece el país para la recuperación de la inversión, luego cuando se analiza este tema, se ofrece un precio, el cual se descuenta hacia abajo.
“Al final lo que estamos viendo, el fracaso de la venta de ENTEL, es la culminación del fracaso de una política gubernamental que ha querido poner a un lado la demanda de la comunidad internacional frente al tema de la lucha contra la corrupción, de la gobernabilidad que este gobierno no ha querido tomar con toda la seriedad que se merece”, expuso Martínez Cuenca.
La venta fue declarada desierta luego que la única oferta que se presentó, cuyo monto es de un poco más de 63 millones de dólares, era inferior al precio base del gobierno que era de 79 millones de dólares.
Para el economista, el precio de una empresa está sujeto a los niveles de riesgo que ofrece el país para la recuperación de la inversión, manifestando que conoce de experiencias de privatización donde se han pagado buenos precios.
La privatización de la empresa telefónica es una de las metas que Nicaragua se ha impuesto desde hace varios años en la carta de intenciones que Nicaragua firma con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM), para llevar a cabo un programa de Ajuste Estructural, que se conoce con las siglas de ESAF.
Martínez, dijo que hubiera sido una equivocación que por cumplir ese requisito se hubiera vendido la empresa a un precio “irrisorio”.
Para esta semana estaba prevista una reunión del FMI y del BM, para evaluar el cumplimiento de las metas del ESAF, además de analizar que si Nicaragua alcanzaba el punto de decisión para el ingreso a la Iniciativa de Países Pobres Altamente Endeudados (HIPC), pero este encuentro se pospuso, según el economista no por el escándalo financiero del Interbank, el cual abonó a la situación, sino porque el gobierno no ha dado señales claras de cumplimiento en el tema de la gobernabilidad y lucha contra la corrupción.
GOBIERNO DESCARTA AFECTACIONES AL ESAF
Norman Caldera, Ministro de Fomento, Industria y Comercio (MIFIC), descartó que el fracaso de la venta del 40 por ciento de las acciones de Enitel vaya a incidir en el cumplimiento del ESAF, pues representa uno de los lineamientos de este programa suscrito con el FMI.
– “Incidencia como para decir que lo retrase (el cumplimiento), no. Pueden aquéllos (FMI) salir con otra recomendación que se licite o se venda en parte, o que se tomen otras medidas, en ese sentido se tendrá que volver a dibujar el cuadro desde el comienzo”, declaró Caldera.
– Según el funcionario “las condicionalidades del ESAF están más dirigidas a verificar que el país está actuando de buena fe, porque en este caso uno puede llevar al caballo al agua pero no lo pueden obligar a beber”.
– Para Caldera, el problema es que “debido a la revolución que ha habido en las telecomunicaciones, el valor de las compañías telefónicas se ha visto muy fluctuante, porque el destino final del teléfono (y aquí saco mi bolita de cristal), en los próximos años (acuérdese de mí) será parecido al teléfono celular que pagas una cuota mensual”.
– Señaló que al saberse ya el precio base del costo de Enitel, esto lo hará subir de precio porque los oferentes platearán ofertas mayores a los 79 millones de dólares.