- Atkinson sostiene que es esencial preservar la integridad del Sistema Financiero de Nicaragua
Juan Carlos Bow yNoel Hernández [email protected]
David Atkinson, representante del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), dijo que reestructurar las deudas de los pequeños y medianos productores nicaragüenses afectados por desastres naturales, es un proceso en el que se deben equilibrar varios intereses.
La propuesta de Ley de Estímulo Financiero a los Pequeños y Medianos Productores, introducida a la Asamblea Nacional por los diputados sandinistas propone una reestructuración de las deudas con un plazo de 15 años con tres o cinco de gracia, con intereses del seis al diez por ciento anual, que de hacerse efectiva supondría un equivalente de hasta 60 millones de dólares, según los cálculos de los mismos sandinistas.
“Esta propuesta hay que tratarla de manera cuidadosa para asegurar que no se afecte el proceso de recreación del sector bancario de Nicaragua”, dijo Atkinson.
“Al hablar de reestructuración hay que hacerlo con mucho cuidado, para asegurarse que esto no afecte o perjudique en lo más mínimo al incipiente proceso de recreación de la banca de este país, el cual sólo lleva diez años”, agregó.
Dijo que es importante el preocuparse por la situación socioeconómica de los campesinos, de los cafetaleros y de otros productores nicaragüenses.
Aunque aseguró que “es absolutamente esencial preservar la integridad del sistema financiero de la banca de Nicaragua”.
Comentó que los organismos multilaterales están trabajando junto al Gobierno y al país en un proceso que ayude y saque adelante al sector agrícola nacional. Ya que estas propuestas no solucionan nada en este momento, en el cual se encuentra Nicaragua.
“Por el momento nadie tiene la solución del problema de los productores, pero a mediano y largo plazo hay que pensar en hacer un cambio más profundo del ¿cómo? y el ¿qué? del sector agrícola en Nicaragua”.
Anotó que los organismos multilaterales no están estudiando la propuesta de Ley, sino que se encuentran acompañando al Gobierno, la banca y el sector privado para encontrar las posibles soluciones.