A puro pulmón los pescadores mantienen a sus familias

La naturaleza les beneficia y en el mar los pobladores de El Ostional encuentran su sustento. Peces, langostas, pulpos y rayas hay en abundancia Noelia Sánchez R. – [email protected] RIVAS.- Una de las actividades más comunes de esta pintoresca Comunidad de El Ostional es la pesca, que según sus habitantes es una de las principales […]

  • La naturaleza les beneficia y en el mar los pobladores de El Ostional encuentran su sustento. Peces, langostas, pulpos
    y rayas hay en abundancia

Noelia Sánchez R. – [email protected]

RIVAS.- Una de las actividades más comunes de esta pintoresca Comunidad de El Ostional es la pesca, que según sus habitantes es una de las principales fuentes de trabajo que practican “todos los hombres”.

En espera de la revisión de su equipo de pesca se encontraba el señor Catalino Pizarro Vargas, de 37 años de edad, quien recuerda que se dedica a esta aventura de mar desde los 16 años.

La naturaleza los beneficia y en el mar pueden encontrar desde langostas, peces para exportación, hasta pulpos; sólo que no tienen recursos para ser los protagonistas de su propio desarrollo, pues en la mayoría de los casos hay intermediarios que les pagan precios absurdos por su producción, que a ellos no les queda más remedio que aceptar.

Don Catalino dice que “pulpo” hay en abundancia, sólo que esta realidad eso no les alegra, puesto que aparte de que pagan un precio bajo por esta pesca, es un producto que tiene poca salida.

Y es que los intermediarios saben cuáles son los productos que hay en abundancia, entonces ofrecen precios menores perjudicando a estos hombres que dejan sus pulmones en esta actividad para poder mantener a sus familias.

Se estima que el precio del pulpo anda por los seis o siete córdobas por libra.

Al otro lado de la costa de El Ostional, nos encontramos a un grupo de pescadores que disponían de una carne que según ellos es muy rica para hacer tortas de pescado, se trata de la famosa raya, temida por la mayoría de los veraneantes.

Si se tratara de encontrar alguna semejanza, este animal es muy parecido a un murciélago, sólo que gigante, generalmente las de gran tamaño se encuentran a una profundidad mayor en el mar.

Gran parte de los pescadores que tiempo atrás se dedicaban a echar redes para arriesgarse en la pesca de altura y obtener el pez dorado, han comprendido que esta aventura muchas veces ni siquiera les alcanza para el alimento diario, por lo que ahora su actividad es otra: bucear para conseguir langostas.

Y es que los pescadores aseguran que el período bueno para la pesca es en verano; la jornada es muy buena cuando en ocasiones obtienen entre 700 y 800 libras de mariscos en el día; pero “ a veces no sacamos ni para la gasolina”, asegura Catalino.

Sin embargo, la langosta no aporta mayores ganancias a estos pescadores; sólo perciben entre 45 y 100 córdobas, cuando mucho, por su venta, en dependencia del tamaño, pero para obtenerla el riesgo es bastante alto.

Cabe destacar que ocho o nueve meses atrás, a los pescadores les salía mucho mejor comercializar sus productos y hasta comprar gasolina en Costa Rica y ahora, según ello, no lo hacen.

COMO PESCAR LANGOSTAS

Y para obtener la langosta, los pescadores nos dan una lección de maestros.

– Se sumergen al agua nada más y nada menos que sin equipos para bucear, obviando lo más importante: el oxígeno.

– Su actividad la realizan a puro pulmón, lo que sin lugar a dudas es un trabajo muy peligroso, pero que al fin están dispuestos a superar.

– Don Catalino estima que hay unos 100 buzos en este lugar que ahora se dedican a sacar la langosta, venderla al “acopio” y recibir pocas ganancias.

– Ellos nos prueban que cuando la necesidad sobrepasa los límites de la supervivencia, no hay espacio para dudar ni una sola vez.  

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