Astronautas “pasearon” a 370 kilómetros de altura

C. Bryson Hull/AP CENTRO ESPACIAL HOUSTON, EE.UU— Un astronauta norteamericano y un cosmonauta ruso abandonaron la madrugada del lunes el transbordador Atlantis y realizaron un paseo para trabajar en la estación internacional espacial. Edward Lu y Yuri Malenchenko escalaron el fuselaje de la estación espacial para colocar un cable e instalar un pescante que permita […]

C. Bryson Hull/AP

CENTRO ESPACIAL HOUSTON, EE.UU— Un astronauta norteamericano y un cosmonauta ruso abandonaron la madrugada del lunes el transbordador Atlantis y realizaron un paseo para trabajar en la estación internacional espacial.

Edward Lu y Yuri Malenchenko escalaron el fuselaje de la estación espacial para colocar un cable e instalar un pescante que permita acoplar otro módulo al conjunto de 40 metros de longitud. Transportaron el cable y el pescante en sus espaldas.

El paseo espacial duró 6 horas y 14 minutos, dijo la NASA.

Ambos trabajaron durante ese tiempo a una altura de 30 metros con relación a la bodega del Atlantis, en la que la estación espacial. Fue la mayor distancia recorrida hasta ahora en una misión de la NASA, mientras los astronautas permanecían conectados por cables a la nave nodriza.

El encargado de las caminatas espaciales en el Centro de Control, Mike Hess, comparó la tarea a trabajar en el exterior del piso 11 de un edificio de 13 plantas, aunque con un paisaje mucho más amplio, a 370 kilómetros de la superficie terrestre.

Para llegar al extremo superior de la estación espacial, Lu y Malenchenko se encaramaron primero al brazo mecánico del Atlantis, de 12 metros de longitud. Desde allí, treparon por el fuselaje de la estación espacial enganchando repetidamente sus cinturones de seguridad para evitar flotar en el espacio.

Fue un desplazamiento lento, debido a las medidas de precaución necesarias y a la carga que transportaban, además de tener que evitar cuidadosamente obstáculos como las antenas y compuertas de acoplamiento.

Ambos escalaron el fuselaje del módulo ruso Zvezda para acoplar un pescante de dos metros de longitud provisto de una brújula especial, e instalar nueve cables que suministren electricidad, comunicaciones de televisión e información entre este módulo y el ruso, el Zarya.  

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