EFE
LONDRES. Los seis soldados británicos y uno sierraleonés secuestrados por el grupo rebelde “West Side Boys” fueron liberados tras el ataque de las tropas británicas a la base del grupo, confirmó ayer domingo el comandante Tony Cramp.
“Las operaciones continúan. Sin embargo, todos los secuestrados se encuentran a salvo y en nuestras manos, todos, seis británicos y uno de Sierra Leona”, afirmó Cramp, portavoz de las tropas británicas en Freetown.
“No puedo dar ningún detalle sobre las víctimas o los heridos puesto que se está informando todavía a los familiares”, añadió el comandante.
Los siete soldados liberados están “a bordo de un barco” de la marina británica en la capital sierraleonesa.
Las tropas británicas atacaron ayer la base del grupo rebelde de Sierra Leona “West Side Boys”, donde permanecían retenidos los rehenes.
Miembros de la Armada, el Ejército y Fuerza Aérea británicos han participado en el rescate de los rehenes, retenidos en la zona de Occra Hills, al este de Freetown.
Pese al secuestro, el general Charles Guthrie, responsable de Personal de Defensa, ha subrayado que las tropas británicas “no se van a ir de Sierra Leona, como ya han dicho el primer ministro y el ministro de Exteriores (Robin Cook)”.
No obstante, Guthrie señaló que la presencia de militares británicos en el país africano se recortará a finales de año.
Los “West Side Boys” secuestraron a once militares británicos y uno sierraleonés el pasado 25 de agosto, aunque pusieron en libertad a cinco soldados cinco días después.
La ofensiva de Londres se produjo tras el envío el pasado martes de unos cien paracaidistas a Dakaar -a unos 800 kilómetros de la base de los rebeldes- como “medida de precaución” si el diálogo fracasaba.
El grupo rebelde “West Syde Boys”, está formado por antiguos miembros del Ejército sierraleonés y leales a la junta militar que gobernó el país entre 1997 y 1998.
Como precio para liberar a los soldados británicos, los “West Side Boys” exigían comida, medicinas y la puesta en libertad de uno de sus líderes, al que llaman “General Papa” y que lleva casi dos meses encarcelado en Freetown.
Los seis militares secuestrados forman parte de un contingente de 200 soldados enviados por el Reino Unido al país africano para entrenar y prestar asesoría a las tropas del gobierno sierraleonés, que luchan contra el grupo rebelde Frente Revolucionario Unido.
Los efectivos británicos llegaron a Freetown el pasado mayo para apoyar a la fuerza de paz de la ONU en Sierra Leona.