- Mairena ha incrementado la presencia pinolera en las Mayores y de paso
estimuló la unidad entre las figuras nicas
Edgard Rodríguez C. [email protected]
Fue en San Francisco, California, donde Oswaldo Mairena se unió a los Cachorros de Chicago, para convertirse en el octavo pinolero en las Grandes Ligas… Sin duda, una tremenda suerte. Ese mismo día, 2 de septiembre, sintió una primera demostración de cariño de parte de Marvin Benard, mientras Vicente Padilla lo llamaría después.
“En cuando supe, me dispuse a buscarlo. Me dijeron que estaba en el outfield y corrí hacia allá. En ese trayecto me encontré con Sammy Sosa y me abrió los brazos como su fuera a saludarlo. Le dije que me disculpara pero que ese día para mí había alguien más importante que él y era Oswaldo”, relata Benard sobre su encuentro con Mairena.
El zurdo corría en el outfield, mientras admiraba la majestuosidad del “Pac Bell” en San Francisco. A Benard le lució asustado. Conversó largamente con él y luego se han mantenido en permanente contacto a través del teléfono, justo el medio que también emplea para estar comunicado con Padilla, quien se emocionó al saber la noticia.
“Me alegra que lo hayan subido porque ha trabajado duro para eso. Si se faja como lo sabe hacer, lo pueden dejar el próximo año. Siempre es clave la primera impresión y no lo ha hecho tan mal. A mí por lo menos me fue muy mal”, recuerda Vicente sobre el terrible despegue que le tocó vivir mientras militaba con los Diamondbacks.
Benard está claro, que por no haberlo visto lanzar, su opinión pierde cierta solidez a la hora de calibrar a Mairena, sin embargo dice que ha estado al tanto de las valoraciones que se le han hecho, en las que se asegura se le proyecta un buen futuro en el papel de especialista contra zurdos, justo como se construyó en las menores con los Yanquis.
“No lo he visto es cierto, pero he escuchado lo que dicen de él. Además, que lo hayan involucrado en el cambio, significa que lo habían visto y le habían dado seguimiento y que creen en su utilidad. El sólo ser zurdo, ya es una ventaja y si tiene control y lanza con valentía, su permanencia en las Mayores está asegurada”, puntualiza Marvin.
Vicente más allá. Tiene una idea precisa del material de Mairena y emite sus puntos de vista sin temor. Incluso admite que Oswaldo ha contado siempre con más recursos en su repertorio, aunque tras su salto a las Grandes Ligas, las valoraciones podrían haber cambiado significativamente.
“Antes que yo subiera a las Mayores, Oswaldo tenía más recursos que yo. Por ejemplo tiraba curva, slider, cambio y sinker. Ahora podemos estar parejos o quizá tengo cierta ventaja, pero como zurdo, él tiene más espacio para quedarse. Fijate que los zurdos de nosotros no lanzan tan fuerte y Mairena tira a más de 90”, sostiene Vicente.
Al menos por el momento, Oswaldo está en la “mancha brava” con la pretensión de sostenerse ahí el mayor tiempo posible. Y el entusiasmo no sólo lo sentimos aquí. En las Mayores, ahí donde están otros dos pinoleros, su ascenso fue también un asunto de impacto.