Denuncian prostitución nica en la frontera

Gabriela Roa Romero y Pedro J. Vindell [email protected] Vilma Briceño Morales, alcaldesa del municipio de La Cruz, en Costa Rica, denunció que hay un problema serio en la zona de aduanaje en Peñas Blancas, donde mujeres adolescentes se cruzan por las noches la frontera para practicar la prostitución ante la falta de programas sociales en […]

Gabriela Roa Romero y Pedro J. Vindell [email protected]

Vilma Briceño Morales, alcaldesa del municipio de La Cruz, en Costa Rica, denunció que hay un problema serio en la zona de aduanaje en Peñas Blancas, donde mujeres adolescentes se cruzan por las noches la frontera para practicar la prostitución ante la falta de programas sociales en Nicaragua.

Vilma Briceño Morales es nicaragüense nacida en el departamento de Rivas pero hace 30 años emigró hacia el cantón municipal de La Cruz, en la Provincia de Guanacaste, donde se casó con un tico y ahora es la primera mujer alcaldesa de la región.

“Las autoridades de la policía -dijo- han hecho redadas de estas muchachas que aseguran que venden sus cuerpos ante la necesidad de ganar dinero y ayudar a sus familias”.

Agregó la alcaldesa Briceño “que son muchos los nicaragüenses que emigran a Costa Rica a través de los montes y en lanchas por el sector de El Ostional y una vez que consiguen trabajo sólo regresan a Nicaragua para la Semana Santa y en diciembre a visitar a sus parientes”.

Aseguró que los niños y jóvenes nicas que estudian primaria y secundaria en La Cruz reciben ayuda del gobierno, dependiendo de su situación socio económica. Incluso, indicó, hay proyectos de viviendas dignas para los nicaragüenses que se quedan a vivir en ese cantón del territorio tico, aunque ahora con la elevada migración son mayores las demandas.

Por otra parte, en San Carlos viven alrededor de 150 mil nicaragüenses que laboran en el sector agropecuario, según Marco Luis Camacho, alcalde de este municipio.

“Nos preocupa el nicaragüense que entra al país sin documentos porque últimamente se han incrementado los actos de violencia en la región”, dijo al abordar la alta incidencia de indocumentados en actividades delictivas.

Por esta razón, la tendencia ahora en Costa Rica es la de no emplear a indocumentados, dijo Camacho.

Sin embargo, Camacho opinó que las autoridades costarricenses han sido muy tolerantes con los indocumentados y hasta ahora se están comenzando a preocupar por este tema.  

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