- Se puede comunicar muchas cosas, pero lo que más interesa es transmitir lo que realmente somos”, apuntó el especialista
Karla Marenco L. [email protected]
La ruptura sexual y afectiva que afecta la relación íntima de las parejas nicaragüenses, es producto de la comunicación vertical y unilateral que se desarrolla en el seno familiar. Una especie de monólogo que impide la transmisión libre de los mensajes y el intercambio de identidades, de acuerdo al sociólogo e investigador, Juan Carlos Santa Cruz.
A esto se suma que el abordaje de los problemas afectivos no tienen como referencia a los actores de los problemas, sino a agentes externos: los amigos, los medios de comunicación, la religión, la política, las novelas y todo aquel entorno que va formando el sistema de valores de cada persona.
La comunicación consiste en la capacidad que tienen los actores sociales: padres, madres, hijos y parejas… para transmitir mensajes e intercambiar sus propias identidades. “Se puede comunicar muchas cosas, pero lo que más interesa es transmitir lo que realmente somos”, apuntó el especialista.
Santa Cruz, junto con un grupo de estudiantes de Sociología, trabajaron en un estudio testimonial sobre el poder, los valores, conflictos y comunicación entre 300 familias nicaragüenses urbanas capitalinas.
Los resultados que obtuvieron revelan que esa comunicación vertical entre padres y madres, es la misma que los hijos e hijas repiten con sus parejas.
TENDENCIA HACIA LA COMUNICACIÓN UNILATERAL
“Hemos comprobado que en las familias existe una tendencia clara hacia la comunicación unilateral, que se convierte casi en monólogo. La comunicación entre padres e hijos tiene una relación directa con la forma en que se ejerce el poder y cómo se resuelven los conflictos en el seno de la familiar”, apuntó.
Ese estilo vertical del ejercicio del poder, es lo que lleva a la presunta resolución de los conflictos por imposición, castigo, agresión y otros patrones violentos. Pero, para Santa Cruz estas acciones autoritarias sólo significan la postergación de la resolución de los conflictos, no la solución final de los mismos por medio del diálogo, el respeto mutuo y el entendimiento.
Lo más lamentable es que esa misma forma de resolver los problemas por medio de la violencia, la represión y el poder de uno sobre otro(a), es la misma que aplican los hijos e hijas cuando conforman su hogar y esa es la bomba de tiempo que se está transmitiendo de generación en generación.
EL PROBLEMA ENTRE LAS PAREJAS
Esa comunicación vertical está afectando sobremanera las relaciones sexuales de las parejas y por eso es que un 75% de mujeres y hombres, prefieren hablar con sus amigos y amigas de sus problemas sexuales y otros temas tabú alrededor de la intimidad emocional.
“Los estudios realizados nos indican que los jóvenes tienden a tomar como referencia a sus amigos o amigas porque es con ellos que comentan sus preferencias, deseos, incertidumbres y gustos”, comentó Santa Cruz.