- Quiebra de Interbank está relacionada a una fraudulenta operación internacional, afirman fuentes
- Dinero de Bonos de Prenda sin respaldo sirvió para financiar operación
Mario Sánchez P. [email protected]
La quiebra del Interbank y estafas a diversas instituciones estaría ligada a una presunta negociación triangulada entre los hermanos Centeno Roque, la familia Delgadillo Cardenal de Servicios Navieros y Marítimos, S.A. (SEMAR), con un grupo de nigerianos expertos en fraudes internacionales, según confiaron fuentes involucradas en el caso a LA PRENSA.
De acuerdo a estas fuentes los protagonistas del fraude que estremece al país fueron don César Delgadillo Machado, quien era Presidente de la Junta Directiva de SEMAR y padre del general César Antonio Delgadillo Cardenal, Jefe de Operaciones del Ejército Nacional, y los hermanos Centeno Roque que supuestamente ya habían hecho otra negociación similar con los nigerianos.
De acuerdo a lo investigado, los nigerianos se contactaron con SEMAR y con los Centeno Roque y les ofrecieron una ganancia de 14 a 16 millones de dólares si a cambio les prestaban entre 8 a 12 millones de dólares, que los necesitaban con urgencia para pagar impuestos y otros compromisos en Nigeria y así poder vender embarques de petróleo, cuyo volumen se desconoce.
Incluso se sospecha que estas dos transacciones con los africanos, forman parte de las causas que generaron la iliquidez total del Interbank y los fraudes causados a otros bancos como el BDF, Banco del Café, al INISER y hasta a bancos extranjeros mediante los certificados de depósitos, bonos de prenda sin respaldo y préstamos emitidos por SEMAR y los Centeno Roque.
La transacción parece burda, pero al parecer, don César Delgadillo y los hermanos Centeno Roque no vacilaron en facilitar el dinero a los nigerianos y no exigieron que aquellos les dieran garantías legales de pago, porque la anterior negociación les había generado una gran ganancia, según las fuentes entrevistadas que por seguridad no se revelan sus nombres.
Los cruces de información y mensajes en fax no se realizaban a través de los equipos de SEMAR, sino por medio de otras instituciones y con la participación de ex funcionarios de la Empresa Nacional de Puertos (ENAP) que eran de confianza de don César Delgadillo Machado.
sin dinero
El problema comenzó cuando los africanos no pagaron el dinero a los Centeno Roque, quienes a su vez exigían a don César Delgadillo Machado la devolución del dinero. Don César también presionaba a los nigerianos que devolvieran el dinero.
Luego de constantes presiones, los africanos respondieron que pagarían el dinero en Londres, Inglaterra, por lo que los Centeno Roque y SEMAR enviaron a dos personas, dos hermanos de la familia Rodríguez Rueda que trabajaban en empresas de los Centeno Roque.
Los hermanos Rodríguez Rueda son hermanos de Ernesto Rodríguez Rueda, ex gerente general de SEMAR, quien huyó del país llevándose todas las pruebas documentales que demuestran la transacción Delgadillo-Centeno con los nigerianos, razón por la cual los Delgadillo Cardenal han estado amenazando de muerte a toda su familia y presionando a estibadores de SEMAR a guardar silencio.
Aunque los Rodríguez se encontraron con los africanos y aquéllos les entregaron maletines repletos de 24 millones de dólares, los hermanos Rodríguez no aceptaron el dinero porque los africanos no les quisieron firmar los documentos del pago de la deuda y poder depositar el dinero en un banco inglés o justificar la posesión del dinero en las oficinas aduaneras.
Según nuestra fuente, fue Ernesto Rodríguez Rueda quien descubrió que en las bodegas de SEMAR estaban siendo depositados millares de sacos repletos de cascarilla de arroz y lo informó a don César Delgadillo, quien le ordenó que dejara que la carga entrara a las bodegas.
A la vez, Delgadillo emitía los bonos de prenda por la cascarilla de arroz, con lo que permitía a los Centeno Roque que financiaran la operación con la venta de los bonos en los bancos, entre éstos el Banco de Finanzas (BDF), el Interbank, e INISER y otras compañías financieras.
El BDF, dice la fuente, había asignado a Luis Gerardo Robleto para que confirmara la existencia del café en las bodegas de SEMAR en Managua y en los beneficios de los Centeno Roque en Sébaco y El Chagüitillo en Matagalpa.
Sin embargo, agrega, Robleto fue sobornado por los Centeno Roque y por Delgadillo Machado para que informara al banco que los bonos de prenda estaban respaldados por el café. Robleto fue despedido del BDF al descubrirse el fraude.
Al ocurrir el escándalo en el norte, con los cheques sin fondo dados por los Centeno Roque a los cafetaleros y la quiebra del Interbank, don César Delgadillo desapareció y asumió la presidencia de SEMAR su hijo Julio César Delgadillo Cardenal, quien declaró a LA PRENSA que su padre no se ha escondido de nadie, sino que se jubiló en mayo, debido a su edad, por lo que él fue nombrado presidente de la Junta Directiva de SEMAR.
PRESIONES A FAMILIA RODRIGUEZ
Simultáneamente, dijo la fuente, comenzaron las presiones contra Ernesto Rodríguez y su familia por parte del ahora general César Delgadillo y por los hermanos Centenos Roque, ya que ambas partes querían los documentos originales que tenía Ernesto Rodríguez y que demostraban el fraude con los nigerianos.
Fuentes vinculadas a la familia Rodríguez confirmaron a LA PRENSA que los hijos de don César y personalmente el hoy general de brigada, César Antonio Delgadillo Cardenal, apoyados con hombres armados, comenzaron a presionar y amenazar de muerte a Ernesto Rodríguez y a su familia para que les entregara las pruebas del fraude hecho por los nigerianos.
A su vez, los Centeno Roque también comenzaron a ser amenazados de muerte por el general César Delgadillo, exigiéndoles que les entregaran las pruebas y que no acusaran a su padre del fraude.
Los Centeno Roque también buscaban a los Rodríguez. Las presiones de los Delgadillo alcanzaron supuestamente hasta a los estibadores de SEMAR en Managua y en los beneficios de los Centeno Roque en Sébaco.
Debido al inminente peligro de su vida, Ernesto Rodríguez hizo copias de los documentos y los distribuyó entre personas de confianza y él huyó del país el 4 de agosto y se llevó los originales.
La fuente también reveló que fue Leonte Lola quien en nombre de los Centeno Roque y de SEMAR, ubicó los bonos de prenda emitidos por SEMAR en los bancos y en el puesto de bolsa InverCapital del Banco Nicaragüense.
Leonte Lola fue Director General de Ingresos en tiempos del gobierno de la presidenta Violeta Barrios de Chamorro y últimamente era asesor económico de los Centeno Roque y de don César Delgadillo Machado en SEMAR, razón por la cual hubo confianza en mandarlo a ubicar los bonos en los puestos de bolsa.
Los bonos con que fue estafado INISER fueron ubicados por Lola en InverCapital, aunque según las investigaciones de LA PRENSA, la venta ya estaba negociada con alguien de INISER.
Es por esta razón que cuando los bonos entraron a subasta en la Bolsa de Valores, no hubo “puja”, sino que casi inmediatamente fueron comprados por INISER.
Jorge Nickibor, gerente general de InverCapital, dijo al respecto que él no podía revelar el nombre de la persona que llegó a ofrecer los bonos en este puesto porque se lo prohibía la Ley de Sigilo Bancario, pero admitió que éstos fueron negociados allí y luego puestos a subasta en la Bolsa de Valores.
Mientras que Orlando Murillo, señalado de ser uno de los corredores que llegó a ofrecer los bonos en InverCapital, dijo que él no tiene ninguna relación de amistad ni comercial con los Centeno Roque, con SEMAR ni con Leonte Lola, que tampoco ha llegado a InverCapital y que no ha hecho transacciones con el Banco Nicaragüense o con el INISER.
Afirmó desconocer los motivos por los cuales se le vincula a el escándalo SEMAR-Centeno Roque y advirtió que hoy introducirá una demanda de injurias y calumnias contra El Nuevo Diario.
NEGOCIO FRACASADO
El dinero para financiar la operación con los nigerianos fue obtenido por los Delgadillo y los Centeno Roque mediante la venta de los Bonos de Prenda de SEMAR que supuestamente estaban respaldados por café embodegado, pero en realidad era cascarilla de arroz. La idea era respaldar los bonos falsos con el dinero que conseguirían en el negocio con los nigerianos. Sólo que no hubo tal negocio y los africanos volaron con el dinero en sus bolsillos.
AMENAZAS DE MUERTE
Fuentes vinculadas a la familia Rodríguez confiaron a LA PRENSA que los hijos de don César Delgadillo Machado y personalmente el hoy general de brigada, César Antonio Delgadillo Cardenal, apoyados con hombres armados, comenzaron a presionar y amenazar de muerte al ex gerente de SEMAR, Ernesto Rodríguez y a su familia, para que les entregara las pruebas del fraude hecho por los nigerianos. Rodríguez huyó del país.
DINERO SALIO DE BONOS
La gerente general de la Bolsa de Valores, Carolina Solórzano Barrios, aseguró que los bonos de SEMAR fueron puestos a subasta en la Bolsa, pero que éste fue un proceso transparente al que tuvieron acceso todos los compradores de bonos.
– Afirmó que los bonos no interesaron a nadie, sólo a INISER que los compró. Solórzano Barrios aseguró que los directivos de la Bolsa ni siquiera supieron quién había comprado los bonos, sino hasta ahora que INISER se declara estafado con bonos sin respaldo del café.
– Explicaron que la Bolsa tampoco sabe quién es el dueño del bono y quién lo depositó, ya que estos valores son ubicados primero en los 14 puestos de Bolsa que hay en el país y éstos a su vez los someten a subasta en la Bolsa.
– Afirmó que en la Bolsa tampoco se sabe si fue Leonte Lola quien los llevó a InverCapital, porque Lola no es corredor de bonos autorizado por la Bolsa de Valores.