- Dos pequeños cerros en propiedad privada evidencian rasgos culturales de nuestros antepasados, 400 años después de Cristo
Alina Lorío – [email protected]
OCOTAL.- La Dirección de Patrimonio Cultural, adscrito al Instituto de Cultura, ha interpuesto una denuncia ante los juzgados locales en contra del ciudadano Juan Francisco Irías, presidente de una cooperativa propietaria del terreno donde se ubica el sitio arqueológico San Pedro de Arenales, en Condega, por haber irrumpido con maquinaria pesada en el lugar sin haber dado aviso previo a las instancias correspondientes.
El licenciado Manuel Obando, jefe del departamento de procesos legales de la Dirección de Patrimonio Cultural Nacional, argumentó que una empresa hondureña fue encontrada el pasado 16 de agosto removiendo entre el kilómetro 177 y 178 de la Carretera Panamericana dos montículos, o cerros pequeños, en busca de material selecto para la reparación dicha carretera, autorizados por los dueños de la propiedad.
Juan Francisco Irías fue detenido dos días después, pero liberado bajo fianza.
Según un diagnóstico que la Dirección de Patrimonio Cultural levantó con apoyo de la Organización de Estados Americanos (OEA) y que denominó “Mapificación arqueológica de la región central-norte de Nicaragua”, en el lugar donde se hicieron los rompimientos de tierra se encuentra el sitio arqueológico conocido como San Pedro de Arenales, de aproximadamente 500 metros cuadrados.
Para el licenciado Obando, el presidente de la Cooperativa en contubernio con la Alcaldía Municipal de Condega cayó en el delito de violación al patrimonio histórico cultural de la República de Nicaragua, debido a que “sabiendo la municipalidad su existencia no orientó a los propietarios del terreno a que notificaran previamente a la Dirección del Patrimonio Cultural, a como se establece por Ley”.
“Era un asentamiento indígena y por ministerio de Ley pasa a constituirse en propiedad del Estado, y si alguna persona o empresa decide hacer remoción de tierra o construcciones lo primero que debe hacer es notificar a la Dirección del Patrimonio Cultural para que ésta se encargue de practicar un rescate de arqueología”, manifestó el abogado.
En el sitio de San Pedro de Arenales hay evidencia de la cultura precolombina e indígena y su historia se remonta 400 años después de Cristo, para una ocupación de más de 800 años, es decir hasta el 1,200 después de Cristo. El tiempo de ocupación de los indígenas sobre esas tierras supera en mucho más el tiempo que la cultura actual ha ocupado Managua (500 años).
Insistió el jefe del departamento de procesos legales de la Dirección de Patrimonio Cultural que la Ley de Municipios otorga la responsabilidad a las alcaldías de proteger el patrimonio cultural de cada municipio y en el caso de Condega no desconocen ni la responsabilidad ni la existencia del sitio arqueológico.
“Ellos argumentan que el sitio no estaba rotulado, pero no podemos hacerlo porque con ello estaríamos promoviendo el güequerismo o negocio ilícito de piezas arqueológicas, tal como ocurre en Malacatoya”, dijo el funcionario.
w Alcalde: no es competencia de la Alcaldía
Por su parte, el señor Abener Muñoz Peralta, vicealcalde de Condega, insistió que los trabajos de remoción de tierra no son obras de la municipalidad y el terreno en mención es propiedad privada.
“Ni el dueño de la propiedad, ni la comunidad, ni la Alcaldía están enterados de ese sitio arqueológico, no está rotulado y no es competencia de la Alcaldía cuidar esos patrimonios”, señaló el edil.
Agregó que tiene información que el dueño de la propiedad le pidió al maquinista de la empresa hondureña que botara esos dos montículos para recuperar por lo menos una manzana de tierra.
El vicealcalde dijo que según datos proporcionados por los más viejos de la comunidad, esos montículos fueron creados hace pocos años para preparar condiciones en la siembra de tabaco, y ahora que fueron removidos en el fondo aparecieron bolsones vacíos de agroquímicos que utilizaban hace 60 años para las plantaciones de banano.