El señor Blas Meneses Téllez acomoda sus pertenencias minutos antes de ser trasladado con su familia a Los Altos. LA PRENSA/ARIAS.

Un nuevo hogar para familias damnificadas

Después de pasar durante dos meses en refugios, 33 familias del sector de la Laguna de Apoyo que fueron afectadas por el terremoto de julio, hoy cuentan al menos con el lote de terreno en donde les han prometido apoyo para construir sus nuevos hogares. Ellas conformarán el nuevo reparto en Los Altos de Masaya […]

  • Después de pasar durante dos meses en refugios, 33 familias del sector de la Laguna de Apoyo que fueron afectadas por el terremoto de julio, hoy cuentan al menos con el lote de terreno en donde les han prometido apoyo para construir sus nuevos hogares. Ellas conformarán el nuevo reparto en Los Altos de Masaya
  • El FISE anunció que dentro de 15 días comienza la construcción de las letrinas y también el proyecto de instalación de agua potable y de energía eléctrica

Leopoldo Arias – Corresponsal [email protected]

MASAYA.- A la familia del señor Blas Meneses Téllez, integrada por seis adultos y tres niños, le tocó vivir en el refugio “Laura Vicuña”, durante los dos últimos meses. En la memoria de esta humilde familia quedó marcado aquel fatídico terremoto del 6 de julio que acabó con su vivienda, pero nuevas esperanzas se tejen ahora que fue trasladada de forma definitiva a su nuevo hogar, ubicado en la comarca Los Altos.

Treinta y tres familias —incluida da de Blas Meneses— que tenían sus viviendas en el sector de la Laguna de Apoyo, fueron reubicadas en la comunidad de Los Altos, por la comuna de este municipio y la Secretaría de Acción Social.

La entrada al nuevo reparto está exactamente a la altura del kilómetro 33 de la carretera a Masaya-Tipitapa, a unos 2,000 metros hacia el este, buscando la comarca de Las Pilas Occidentales.

En ese lugar las 33 familias recibieron de manos de la Secretaria de Acción Social, licenciada Jamileth Bonilla, el número correspondiente al lote, donde construirán sus nuevas viviendas bajo el proyecto Plan Techo que ejecuta el Gobierno, a través del Banco de la Vivienda Nicaragüense (BAVINIC).

Asimismo, la viceministra de la Familia (MIFAMILIA), doctora Bertha Marina Argüello, entregó víveres para un mes a cada una de las familias. El aprovisionamiento consistió en frazadas, dos casas de campaña, linternas, paquetes de caramelos para los niños, entre otros.

El nuevo asentamiento, que todavía no tiene nombre, tiene un área de tres manzanas y media y cada lotecito es de 300 varas cuadradas, pero lo más importante es que es un lugar seguro.

De acuerdo a la licenciada Bonilla, las 33 familias damnificadas por el terremoto serán dotadas de viviendas temporales, garantizándoles las condiciones de salubridad y alimentación. Aseguró que posteriormente el Gobierno procederá a construir las casas permanentes para cada familia, las que participarán en su construcción.

Bonilla indicó que los terrenos son para los beneficiarios, por lo que éstos no los pueden vender, ni empeñar. Advirtió que si encuentran a otra persona que no sea adjudicatario, no le construirán la vivienda y tendrán que sacarlo para dar el predio al que lo necesite.

La adquisición del terreno fue de ocho mil dólares, el que fue comprado a un cooperativista de la zona, con aporte del Gobierno Central e instituciones privadas que han dado su colaboración para hacer realidad el nuevo asentamiento de las 33 familias damnificadas de la Laguna de Apoyo.

NUEVO REPARTO PRONTO SERA REALIDAD

La funcionaria de la Secretaría de Acción Social anunció que se comenzará la construcción definitiva de las 33 viviendas con fondos de la cooperación alemana (GTZ) y recursos propios del Gobierno.

El FISE anunció que dentro de 15 días comienza la construcción de las letrinas y también el proyecto de instalación de agua potable y de energía eléctrica. Todo el acondicionamiento del nuevo reparto costará más de 2.5 millones de córdobas.

BENEFICIARIOS AGRADECIDOS

La señora Clara Elena Téllez Luna, una de las beneficiadas, dijo que se sentía alegre al recibir un terreno que antes no tenía, junto con su familia, donde tendrán que adaptarse aunque les sea difícil, pero expresa que lo más importante es que ahora están seguros.

– José Ramón López Estrada manifestó que el lugar “está muy bonito, se mira que hay fuentes de trabajo, está cerca el acceso a Masaya, Tipitapa y Managua, los días que vienen van a ser de lucha y es mentira que vamos a rajarnos y regresar a la Laguna de Apoyo donde quedan unas 400 familias que no quieren salir de la zona a pesar que representa un peligro para ellos”, señaló

– Pidió al Gobierno que no los abandonen y que los apoyen como lo ha hecho hasta el momento  

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