- Auditorías no han terminado; aún no se establecen las causas de su quiebra
María Antonia López [email protected]
El Banco de Crédito Popular podría liquidarse definitivamente en diciembre próximo, fecha en la cual se tiene previsto haber recuperado el mayor porcentaje de la cartera morosa, mientras tanto ya fue introducido un proyecto de ley al Parlamento para derogar la creación de la entidad, comentó su presidente Otoniel Ruiz Armijo.
“La institución fue creada mediante ley y así debe liquidarse, a estas alturas debe haber una resolución porque es costoso mantener el banco. Sólo por ley puede ser disuelto”, señaló.
El Banco Popular cesó operaciones el dos de enero pasado, por decisión de la Superintendencia de Bancos debido a que llevaba dos años de incumplimientos continuos de las normas establecidas para el Sistema Financiero.
Dijo que el plazo máximo que el banco puede dar para pagar, es de tres a cuatro meses, porque hay 8,000 clientes que tienen un promedio de deuda de 9,500 córdobas, y 4,000 que deben menos de 2,000 córdobas.
Algunos de los cobros se hacen recuperando las garantías que luego son subastadas públicamente en los juzgados. De no venderse, el banco se encarga de venderlas directamente para recuperar el dinero.
Los activos y pasivos que existieran al finalizar la liquidación se trasladarán al Estado por ministerio de ley.
La junta liquidadora estará integrada por un representante del Ministerio de Hacienda, del Banco Central y un delegado de la Asociación de Bancos Privados.
Armijo dijo que “hemos seguido una cobranza normal en los bancos de enero a agosto, probablemente recuperado 45 a 50 millones de córdobas”.
El banco desde junio ha hecho un programa de pronto pago y es superior para la gente que ha estado al día para premiarlos por haber asumido la deuda con responsabilidad.
Algunos expresan que quieren pagar pero algunas propuestas son irrazonables y quieren plazos adicionales como de 10 años.
“El banco tiene que recuperar la plata que es de los contribuyentes, y no se puede permitir que las pérdidas aumenten. Estamos haciendo el trabajo que nos pusieron, a hacer disminuir las tasas por cobrar”, comentó.
El Banco Popular es el último banco estatal que funcionaba en Nicaragua.