Valeria Gonzá[email protected]
A criterio de Eudoro Espinoza, miembro del Grupo de Promoción de Agricultores Ecológicos (GPAE), resulta ilógico que las empresas estadounidenses vendan el mito de que los productos transgénicos son sustitutos nutricionales.
“Algunas empresas están ofertando en el mercado un arroz reforzado con vitamina A, pero si la población se acostumbra a ingerirla en frutas y vegetales como la zanahoria, lechuga o remolacha, no habría necesidad que las personas compren el arroz transgénico. Si se hace costumbre ingerir la vitamina en los productos naturales, no habría necesidad de hablar de productos transgénicos”, comentó el ecólogo Alvaro Fonseca.
Pero, reconocer los transgénicos es imposible porque no llevan una etiqueta informativa y no se diferencian en su apariencia y sabor de los alimentos no transgénicos. Esta situación viola el derecho a los consumidores de recibir una información veraz, consignado en el artículo 12 de la Ley de Defensa al consumidor, dijo Espinosa.
“Ahora, es ilógico que estas mismas empresas vendan un mito para que compremos productos transgénicos, prometiendo beneficios nutricionales y económicos, pero con los productos transgénicos la contaminación biológica será de mayor magnitud que la contaminación química”, agregó.
Espinosa sostiene que “las empresas que actualmente producen los transgénicos son las mismas que hace 50 años fabricaron los plaguicidas. En ese entonces estas empresas aseguraban que el DDT o el Metil Paration o Nemagón, eran productos seguros”.
Añadió que estas empresas en los años 50 prometieron salvar a los productores de las plagas, aliviar la pobreza y el hambre. Estas propuestas no se cumplieron, sino más bien provocaron la destrucción en el sistema ambiental y mutaciones genéticas en los hijos de las personas que manipularon el insecticida.
MANIPULACION AFECTA BIODIVERSIDAD
No sólo la salud de las personas podría sufrir consecuencias negativas sino también pone en peligro la biodiversidad del país porque permite la manipulación genética, es decir, el cruce genético entre las diferentes especies. Los cruces genéticos normalmente sólo se pueden dar entre los genes de la misma especie, aseguró el ecólogo Alvaro Fonseca.
No obstante, los científicos experimentan cruzando el maíz con partes de un microbio que vive en el suelo; el tomate con un pez que vive en el mar o los cerdos con partes de personas. Esto se considera manipulación genética o transgénicos, que una vez introducidos en el medio ambiente pueden reproducirse y contaminar la biodiversidad del país, causando daño a la salud.